La arquitectura económica internacional: ¿Organizando el desorden?La Cumbre G20 de noviembre de 2008, en Washington no cumplió con su promesa de ser el 'Bretton Woods 2', y se la critica por sus pobres resultados. La presión por una reforma fundamental aumenta en la medida en que la crisis económica y financiera crece.
El grupo G20 de las grandes economías se reunió en Washington el 15 de noviembre de 2008, para hablar sobre la reforma de la arquitectura económica internacional. Sin embargo la Cumbre fracasó al no cumplir con su promesa de ser el Bretton Woods 2, que varios círculos habían previsto. En la medida en que la crisis económica continúa desarrollándose, el aumento de la presión por el cambio fundamental que reconstruya y repare la decrÚpita arquitectura financiera y económica, es inevitable. Período anterior al Bretton Woods 2Durante el verano empezó a crecer en los círculos oficiales el deseo de tener una conferencia por el estilo del primer Bretton Woods para reestructurar la arquitectura financiera internacional. En junio de 2008, una declaración de la Commonwealth pidió una conferencia así, lo que fue reforzado por el borrador del documento para la Conferencia de la ONU sobre la Financiación del Desarrollo en Doha, del 29 de noviembre (ver Boletín 62). A principios de noviembre hubo más llamadas públicas por los líderes de varios de los grandes gobiernos europeos, incluyendo a Francia, el Reino Unido y Alemania, y tambiÚn de Brasil y del Secretario General de la ONU, Ban Ki-Moon, entre otros. El repentino renacer del entusiasmo para rediseñar la arquitectura económica y financiera refleja el punto de vista, ahora prevalente, de que la presente crisis ha mostrado los fracasos y debilidades de las instituciones existentes. Como dice el Ministro de Finanzas ruso, Alexei Kudrin: "Estamos absolutamente seguros de que el sistema de las instituciones actuales, incluyendo al FMI, que está siendo utilizado para responder a la presente crisis, es inadecuado". El G20 entra al ruedoLa semana anterior a las reuniones del Banco Mundial y del FMI, en octubre de 2008, el presidente del Banco Robert Zoellick, dijo: "el G7 no está funcionando", pero descartó al G20, diciendo que era valioso, pero "muy poco manejable para moverse de la discusión a la acción". Hasta hace poco no muchas personas habían oído hablar del G20. Sin embargo, actualmente el grupo de las mayores economías (el G8 más algunos países con mercados emergentes - Brasil, India, China, Argentina, Turquía, Sur África, MÚxico, Indonesia y otros países OECD [Australia y Corea del Sur] además de Arabia Saudita y la Unión Europea) está en el centro de la atención. Los líderes del Banco Mundial y del FMI fueron invitados a la mesa de discusiones del G20 para hablar sobre la crisis financiera. Las llamadas de la sociedad civil y de otros, para que se dé un proceso dirigido por la ONU, con el G20 como el organismo apropiado para las cumbres internacionales futuras, hasta el momento han sido rechazadas. Antes de la Cumbre de noviembre de 2008, los veedores de las IFIs y los activistas de la deuda lanzaron una carta global para recoger firmas para los gobiernos sobre el proceso del diseño de una nueva arquitectura financiera internacional. La declaración firmada por más de 850 organizaciones de la sociedad civil, apoya una conferencia convenida por la ONU, pero sólo si ésta: Es incluyente y participativa con todos los gobiernos del mundo; incluye actores externos; tiene un proceso para las consultas regionales; es comprensiva y transparente, y tiene propuestas y borradores de documentos que sean publicados, asequibles y discutidos con bastante antelación antes de la conferencia. El presidente de Estados Unidos, George Bush, rechazó la oferta presentada por el Secretario General de la ONU de tener la Conferencia G20 en la sede de la ONU en Nueva York. Anteriormente, sólo una reunión de ministros de finanzas y de directores de bancos centrales, la reunión G20 en noviembre, se daba a nivel de mandatarios de estado. Las reuniones futuras seguirán el mismo ejemplo. Poco se convino en concretoA pesar de habérsele considerado como el 'Bretton Woods 2', la reunión G20 sólo produjo unos pocos acuerdos substanciales, y fue criticada por haber sido un proceso oscuro y cerrado. En la declaración G20 se propusieron acciones a inmediato y mediano término, pero la mayoría de estas sólo enuncian los problemas en vez de ofrecer soluciones específicas. Se dio la tarea a los ministros de finanzas de proponer más acciones en un número de áreas incluyendo: "la revisión de los mandatos, el gobierno y los requisitos de recursos de las IFIs". También se prometió una reactivación de la Ronda de Comercio Doha sobre el desarrollo para finales del año. Sólo hubo una somera mención de la reducción de la pobreza y del cambio climático en la declaración. Al dirigir primero las reformas a corto plazo y las limitadas reformas del sector financiero, el G20 arriesga repetir el error que se cometió despuÚs de la crisis financiera asiática, donde se perdieron la oportunidad y el impulso. Si los líderes no dirigen los asuntos sistémicos ahora, luego se perderá la voluntad política después de largas negociaciones y de jugar a cambios superficiales de las regulaciones financieras. La mayor parte del enfoque de la declaración para el titular de la conferencia "fortalecer la transparencia y la rendición de cuentas" se refiere a los estándares de contabilidad. Se llegó a un acuerdo para "dirigir la debilidad de la contabilidad y los estándares de revelación para los activos, deudas o actividades financieras que no aparecen en el balance financiero. Y se pidió a los reguladores que "se aseguraran de que. los documentos financieros incluyeran una imagen completa, correcta y oportuna de las actividades de la organización." Sólo se mencionó superficialmente la insuficiente estructura actual de gobierno para fijar las normas contables (los estándares se fijan por el organismo regulador la Junta Internacional de Estándares Contables - International Accounting Standards Board). Aunque la sección sobre la "buena regulación" fue la más larga en la declaración, hubo pocos convenios concretos. La mayoría de las 'acciones' en realidad sólo son una lista de los asuntos que deben ser examinados, incluyendo: Las agencias de calificación de crédito, (credit ratings agencies), los requisitos de suficiencia de capital (capital adequacy requirements), los CDS (Credit default swaps) y los Instrumentos financieros derivados (forwards - futures, options y swaps). Bajo la "promoción de la integridad de los mercados financieros", el enfoque, indirectamente está en los paraísos fiscales. Se necesitan "medidas para proteger el sistema financiero global de jurisdicciones poco cooperativas y poco transparentes". "La falta de transparencia y el fracaso en el intercambio de la información fiscal deben ser tratados en forma vigorosa." La sección más corta fue "reforzar la cooperación internacional". Se proponen "Universidades supervisoras para todas las instituciones financieras a través de las fronteras", aunque su rol parece ser no más que tener reuniones regulares con los bancos para discutir el riesgo. Bajo "reforma de las instituciones internacionales" se apoya un aumento de los roles para el Banco Mundial y el FMI, en toda la declaración. Ésta dice que "las instituciones Bretton Woods deben ser reformadas en forma comprensiva, de manera que puedan reflejar en forma más adecuada el peso económico cambiante de la economía mundial, y la necesidad de que las economías emergentes y aquellas en desarrollo tengan más voz y representación". Aun los europeos, quienes eran los más opuestos durante los últimos dos años a la reforma gubernamental del FMI, ahora ya proclamaron públicamente la necesidad de la reforma. Sin embargo, algunos son escépticos sobre si esta declaración va a ser algo más que pura retórica. Se menciona que se necesita más dinero tanto para el Banco Mundial como para el FMI: "Debemos revisar la adecuación de los recursos del FMI, del Grupo del Banco Mundial y de otros bancos multilaterales de desarrollo y estar listos para aumentarlos cuando fuere necesario." A travÚs del Foro para la Estabilidad Financiera (FSF - Finantial Stability Forum) (ver Artículo 9), se pide al FMI que "asuma el rol líder para dilucidar las lecciones de la presente crisis". No se hace ninguna mención de a quiénes se va a pedir que se unan al ampliado FSF, aunque está claro que sólo será para los mercados emergentes, y que se excluirán las economías más pobres y pequeñas que actualmente están enfrentando las crisis económicas debido a los eventos globales. ¿Y qué pasa ahora?Los países G20 agobiados por la crisis financiera, nunca hubieran podido llegar a un consenso sobre unas reformas más profundas en las pocas semanas antes de la Cumbre. Los críticos afirman que los G20 nunca podrían trabajar con esta agenda solos. Como dice Miguel D'Escoto, presidente de la Asamblea General de la ONU: "Sólo una completa participación en un marco de trabajo verdaderamente participativo restaurará la confianza de los ciudadanos en sus gobiernos e instituciones financieras". Continúa diciendo: "Las soluciones deben involucrar a todos los países en un proceso democrático." Se espera que la Comisión de diez expertos sobre Reforma del Sistema Internacional Monetario y Financiero del Banco Mundial, establecida por D'Escoto en octubre de 2008, y dirigida por Joseph Stiglitz, antiguo economista jefe, publicará su informe en febrero de 2009. La mayoría de los miembros de la Comisión participaron en una reunión dirigida por Stiglitz el día anterior a la Cumbre G20. La conferencia de un día en Columbia University incluyó a 55 reguladores, forjadores de política y acadÚmicos. Su declaración que establece principios clave para regular la reforma, incluye la necesidad de una cobertura comprensiva de toda la actividad financiera, y de un regulador global con una amplia participación incluyente. Además los ministros de la Commonwealth en una reunión en Santa Lucía en octubre de 2008, convinieron establecer el consenso sobre los objetivos del propósito y el gobierno de las instituciones de Bretton Woods. La atención inmediata en seguida se dirigió a la siguiente conferencia de la ONU sobre Financiación y Desarrollo, del 29 de noviembre en Doha. Los rumores de que el grupo de los G77 (de los países en desarrollo), ha amenazado con boicotear la conferencia, muestran cómo están de furiosos estos países sobre las consecuencias de la crisis para ellos, en vista de los esfuerzos de los países ricos en bloquear los cambios que los primeros buscan. Las próximas fechas importantes son las del seguimiento a las reuniones G20. Las cabezas de estado G20 se comprometieron a reunirse de nuevo el 2 de abril de 2009 en Londres, ya que el Reino Unido tendrá la dirección rotativa del G20 ese año. Los ministros de finanzas se comprometieron a encontrarse antes de esta fecha, pero todavía no se han fijado ni las fechas ni el lugar. Tampoco hay información pública sobre los prometidos grupos técnicos de trabajo. Algo sí es cierto, en la medida en que la crisis se profundiza, la presión pública alrededor del mundo se hará sentir y no sólo para organizar el desorden, sino también para resolver los problemas subyacentes. This text may be freely used providing the source is credited. Esta página es: <http://brettonwoodsproject.org/art.shtml?x=563197> Publicada: 9 December 2008, editada por última vez: 10 December 2008 Número de visitas desde su publicación: 5005 |
Artículos: 3795
Follow @brettonwoods_ES
Newswire |
inicio | suscripciones | donaciones | búsqueda | ayuda | contacto
RSS.91: destacados | newswire |
validate: | XHTML | CSS | RSS | 508
powered by Action Apps | hosted by GreenNet | Credits