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Rendición de cuentas internas crea «inconformidad institucional»

16 febrero 2006

En su recientemente publicado informe anual para 2004-2005, el Consejero de Cumplimiento Ombudsman (CAO – Compliance Advisor Ombudsman) recibió 14 reclamos. La experiencia con discutidos proyectos en Guatemala, República Democrática del Congo, Brasil, India, Kazajstán y Georgia, y la revisión de la políica de salvaguardia de IFC muestran que a pesar de los mejores esfuerzos del CAO para -asegurar la rendición de cuentas pública de IFC y MIGA-, no tiene poder para impedir que éstas actúen con impunidad.

(IFC (Corporación Financiera Internacional parte de FMI – International Finance Corporation) y MIGA (Agencia Multilateral de Garantía de Inversiones – The Multilateral Investment Guarantee Agency)

Estas instituciones han ignorado las recomendaciones y pisoteado los mejores esfuerzos del CAO, han contradicho los datos encontrados y dado respuestas inadecuadas o han desechado la crítica. Por otro lado, las comunidades y los grupos de la sociedad civil afectados se han preguntado sobre el rol del CAO, muchos de los cuales no han quedado satisfechos con la forma como se han manejado y respondido sus reclamos. El CAO ha sido criticado por no tomar en serio los reclamos, por no mantener la imparcialidad y estar a favor de IFC y⁄o la Compañía, y por no ir lo suficientemente lejos en sus recomendaciones. Los miembros del grupo de referencia del CAO preguntan si «las resoluciones a las disputas consiguen que realmente IFC y MIGA presenten cuentas, o si refuerzan las habilidades de dichas instituciones para llevar a cabo en una forma más exitosa los proyectos.»

En Julio de 2005, El CAO condujo una auditoría independiente del proceso de ‘diligencia debida’ (due diligence) de MIGA en la mina de cobre-plata Anvil Mining Dikulushi, en la República Democrática del Congo (ver Boletín 47). Anvil enfrenta acusaciones muy serias sobre el rol de la compa&ntildeía en relación con una brutal masacre por las fuerzas armadas congolesas. La auditoría final fue presentada para permiso de publicación al Presidente del Banco Mundial, Paul Wolfowitz, en octubre de 2005, pero ésta aún no se ha hecho pública. En diciembre de 2005, la ONG del Reino Unido Derechos y Rendición de Cuentas, escribió a Wolfowitz urgiéndole que autorizara el reporte inmediatamente: «Son las víctimas de la masacre de Kilwa y sus familias quienes tienen el derecho de saber el resultado de la auditoría interna sin más demora.»

En un informe de mayo de 2005, EL CAO estudió los impactos del proyecto de Amaggi para la expansión de la soya, financiado por IFC, en la selva amazónica (ver Boletines 44 y 46 sobre deforestación de la región). En resumen dice que los procedimientos de clasificación del medio ambiente de IFC están – definidos en forma demasiado amplia y dependen demasiado de la discreción profesional- y no permiten adecuada consulta con las partes afectadas. Una respuesta poco satisfactoria del IFC producida hace seis meses expresaba ‘sorpresa’ ante los hallazgos del CAO en relación con la falla de IFC para asegurar pleno cumplimiento de la compañía con los requisitos ambientales y sociales de IFC. La respuesta fue desechada de inmediato por muchas ONGs brasileñas e internacionales. En una reunión pública en São Paulo en diciembre de 2005, Wolfowitz dijo que se encargaría del asunto a su regreso a Washington. Sin embargo, en una respuesta de Jean-Paul Pinard, Director del Departamento de Negocios del Agro de IFC, a nombre de Wolfowitz, simplemente reiteró puntos expuestos previamente por IFC y envió a las ONGs de vuelta al CAO. En su reporte anual El CAO dice que la experiencia de la auditoría de Amaggi revela «una considerable incomodidad institucional de parte de IFC con la naturaleza precisa de su rol de cumplimiento.»

Una investigación del CAO sobre la mina de oro Glamis en Guatemala, identificó suficientes deficiencias en la ‘diligencia debida’ en relación con los derechos humanos y las fuerzas armadas (Ver Boletines 45, 47). La respuesta de Rashad Kaldany, Director del Departamento de Petróleo, Gas, Minería y Químicos de IFC, el 14 de octubre de 2005 desechí muchos de los resultados, y reclamó diciendo que la mayor parte de las recomendaciones específicas al proyecto ya habían sido implementadas.

Las ONGs locales cuestionaron la imparcialidad de la evaluación del CAO sobre Gladis. Madre Selva reconoció los hallazgos progresivos y «las recomendaciones razonables» de la evaluación, pero encontró que habían sido «debilitadas por el lenguaje legalista y burocrático.» Otros grupos también objetaron a la referencia del informe de que se había llevado a cabo una «campaña infundada y sin hechos válidos» por los grupos locales.

En forma similar, en relacón con la respuesta del CAO a un reclamo sobre la represa hidroeléctrica Allain Duhangan financiada por IFC en India, las ONGs locales afirmaron que el CAO se había pronunciado fuertemente a favor de IFC y de la Compa&ntildeía. Himanshu Thakkar, Coordinador de la Red Surasiática Represas, Ríos y Gente agregó «la oficina del CAO manejó el asunto con una actitud pro IFC y pro Compa&ntildeía» y dejó de «dirigir los asuntos básicos en las recomendaciones, incluso después de haberse discutido éstas en el informe.»