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Marco de trabajo anticorrupción del Banco: «¿Demasiada retórica y agitar de bra

19 septiembre 2006


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En medio de una tormenta de controversia sobre las causas y soluciones de la corrupción, el Banco Mundial acaba de anunciar una amnistía a la corrupción y ha publicado un marco de trabajo anticorrupción. Es un tema prioritario en la agenda del desarrollo, pues en este momento el Banco ha suspendido la financiación de Indonesia y Cambodia, y continúa el fiasco respecto a los ingresos del petróleo en Chad.

A principios de agosto de 2006, el Banco anunció el Programa de Revelación Voluntaria de Información (VDP – Voluntary Disclosure Programe). Bajo este programa, las compañías, las ONGs y las personas, deben revelar todo tipo de conducta irregular en su trabajo con los proyectos del Banco durante los últimos cinco años (aquellos que el Banco esté investigando activamente no pueden ser parte de este programa). Una vez se acojan al programa, los participantes estarán sujetos a un programa de monitoreo de tres años, manejado por el Departamento de Integridad Institucional del Banco, y durante este tiempo podrán continuar solicitando trabajo.

Los grupos de la sociedad civil han reaccionado en diferentes formas ante el anuncio. Huguette Labelle, Presidenta de la ONG Transparencia Internacional dice: «mientras más herramientas tengamos como el VDP más podremos reducir la corrupción en forma sustancial.» En contraste, Patricia Adams de la ONG Probe Internacional, teme que el programa «proteja de descalificación a los corruptos, permita al Banco esconder su propia negligencia o complicidad y socave la administración de la justicia en países donde es una ofensa criminal sobornar a un funcionario extranjero.» Si el programa protege al Banco de los retos de las deudas odiosas: «Esto no es bueno para los ciudadanos de los países en desarrollo, para quienes pagan impuestos, y para el gobierno de la ley.»

Lo haga o no lo haga.

  • A finales de junio de 2006, el Banco canceló tres préstamos para la infraestructura de Indonesia, suspendiendo desembolsos de $1.5 millones y pidiendo el reembolso de $4.6 millones que ya habían sido desembolsados.
  • En el mismo mes, 43 contratos por un valor de $11.9 millones se cancelaron en Cambodia después de conseguir evidencia de corrupción. El Primer Ministro Hun Sen acusó al Banco de haber empleado consultores extranjeros corruptos, de haber manejado mal el asunto y de no haber mantenido una buena comunicación.
  • En acuerdo firmado a mediados de Julio de 2006, el Banco trató de salirse del fiasco en Chad donde el gobierno amenazó emplear los ingresos del petróleo en armas en vez de emplearlos en su población más pobre (ver Boletín 49). Bajo el nuevo acuerdo, Chad dedicará el 70% de su presupuesto a «programas prioritarios para la reducción de la pobreza», y creará una reserva como fondo de estabilización para suavizar el impacto en la economía de las fluctuaciones en el precio del petróleo. Las redes de la sociedad civil de Chad han dicho que «el acuerdo no da garantías de que el manejo de los ingresos sea mejorado dada la impunidad de aquellos que van a beneficiarse.» La pregunta es: ¿Por qué el Memorando de Entendimiento se firmó antes de evaluar primero si había avances en los compromisos anteriores relacionados con una mejor transparencia y rendición de cuentas?

El nuevo marco de trabajo anticorrupción del Banco presenta un tono conciliatorio, diciendo que «no hay ninguna reforma que se ajuste a todos los casos», y que «se garantiza la modestia.» El Banco concede que no tiene suficiente personal, habilidades e incentivos en su gobierno para efectuar cambios orientados a mayores resultados, en la línea frontal de sus operaciones.»

A pesar del abordaje más ‘modesto’, Adams cree que el nuevo marco de trabajo presenta una demasiada «retórica y agitar de brazos, para distraer la atención de la medida anticorrupción más sencilla y efectiva en el arsenal del Banco, o sea, hacer una auditoría de todos los préstamos actuales para determinar cuáles fondos fueron utilizados en forma corrupta, recobrar el dinero, y descalificar a los culpables.»

Donde «la corrupción representa un obstáculo importante para reducir la pobreza» y el gobierno está comprometido a solucionar el problema, la Estrategia Nacional de Asistencia tratará el gobierno como un tema principal, y por lo tanto utilizará «planes de acción, equipos anticorrupción», y «asesores de gobierno». Los autores del marco de trabajo advierten que esto puede reducir el ritmo de trabajo del Banco relacionado con los préstamos y de otras prioridades, tales como el desarrollo de la infraestructura. Lo que no dicen, es que el marco también reducirá seriamente el enfoque en la misión. El Banco ha propuesto «escalar sistemáticamente el trabajo de gobierno», proporcionando construcción de capacidades para la sociedad civil, el sistema judicial y los medios de comunicación.

Sin embargo, se dará más atención a los países con más corrupción y que muestren poco o ningún compromiso para resolver el problema. El Banco dice que en este caso habrá identificación de condiciones específicas que dispararán una «severa restricción de la financiación». Esto sin embargo, representa un alerta sobre el aumento significativo de la condicionalidad relacionada con el gobierno. Lo que también podría suceder aunque en forma «poco usual» es que la financiación para países problemáticos podría ser completamente suspendida. En tales casos, el enfoque cambiaría a las actividades no financieras tales como la asistencia técnica con parlamentarios, jueces, Organizaciones de la Sociedad Civil y los medios de comunicación. Esta es un área de contención con los gobiernos beneficiarios y los donantes europeos, los cuales consideran riesgoso que el Banco abandone a aquellos países que más asistencia necesitan.

Los pasos a seguir a nivel de proyecto incluyen: Crear planes anticorrupción y establecer equipos anticorrupción para revisar el diseño de proyectos; el fortalecimiento del Departamento de Integridad Institucional el cual investiga la corrupción en los proyectos financiados por el Banco; y apoyar los esfuerzos nacionales para investigar y perseguir la corrupción.

El marco de trabajo recomienda armonizar la acción de los donantes en relación con la corrupción, incluyendo procedimientos para reconocer las sanciones que cada cual aplica a las compañías que sean encontradas culpables de corrupción; trabajar con el sector privado, con la sociedad civil y los medios de comunicación para promover el cambio; y apoyar la implementación de convenciones internacionales anticorrupción. Sugerencias para crear una mayor armonía de los donantes, constituyen alertas para algunos grupos de la sociedad civil los cuales temen que esto podría significar una larga fila de donantes detrás del Banco y un subsiguiente estrechamiento del espacio político disponible para los países beneficiarios.

En una carta dirigida al Presidente del Banco, Wolfowitz, en julio de 2006, las ONGs expresaron una «profunda preocupación ante la forma tan poco transparente y no participativa por medio de la cual [el marco de trabajo anticorrupción] está siendo elaborado.» Los autores de la carta son: el Centro de Investigaciones y Documentación Socioeconómica (CIDSE) y las ONGs africanas, latinoamericanas y europeas que trabajan con la deuda y el desarrollo. Como respuesta, la gerencia del Banco propuso consultas de seguimiento a nivel nacional, regional y global, sobre las ‘direcciones estratégicas’ y la implementación del marco.

Redes de ONGs condujeron una encuesta de opinión con organizaciones de la sociedad civil en 24 países del Sur, y encontraron que «al Banco le falta credibilidad respecto a sus intenciones y su propia capacidad de gobierno y de anticorrupción.» Se teme que el Banco adopte un abordaje «limitado hacia el gobierno, y se enfoque solo en el ambiente de la política económica», y que solo se preocupe por la estabilidad macro-económica, la inversión del sector privado y el manejo financiero público, más bien que sobre la rendición de cuentas del Estado hacia los ciudadanos. Quienes contestaron la encuesta estuvieron de acuerdo sobre la necesidad de tener obligaciones contractuales en relación con el uso transparente de la ayuda, pero hicieron una clara distinción entre esto y las condiciones políticas anexas a los préstamos o becas.

La Junta del Banco Mundial se reunió en agosto de 2006 para discutir el borrador del marco de trabajo. Se estima que su costo de implementación será de $20 millones, de los cuales la mitad será financiada al reorganizar los recursos existentes. Después de una ronda final de revisiones al marco, el documento irá a la Junta de Gobernadores durante las reuniones anuales. Según los rumores, la oposición a este documento de parte de donantes claves del norte puede significar que el documento sea regresado para ser redactado de nuevo.