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Desacuerdo muestra la necesidad de repensar la condicionalidad

14 December 2006

La diferencia de opiniones sobre la condicionalidad provocó un embarazoso roce entre el Banco y el Reino Unido durante las reuniones anuales en Singapur, y esto forzó al Banco a realizar una nueva revisión de la condicionalidad.

La condicionalidad – o los cambios obligatorios de la política que los Gobiernos tienen que tomar para poder recibir los préstamos o subvenciones – es una práctica común del Banco. Como parte de sus contribuciones al último reabastecimiento de la Asociación Internacional de Desarrollo (el brazo prestamista del Banco a los países de bajos ingresos), el Reino Unido contribuyó con £50 millones con la condición de que el Banco hiciera un "progreso satisfactorio" de "implementar las recomendaciones de la revisión de 2005 del Banco sobre la condicionalidad (ver Boletín 47). En esta revisión el Banco se comprometió a ‘cinco principios de buena práctica" en el uso de las condiciones: el sentido de pertenencia, la armonía, la atención personalizada, el ser crítico, y el ser previsible y transparente. Una revisión interna del Banco publicada en septiembre de 2006, que afirmó "estar siguiendo en lo general los nuevos principios", fue contradicha por investigaciones de las ONGs (ver Boletín 52). El Banco así falló en satisfacer los requisitos del Reino Unido.

Picados por los reproches tanto sobre este asunto como sobre el marco de trabajo anticorrupción, los funcionarios del Banco devolvieron el golpe acusando al Secretario de Desarrollo Internacional británico, Hilary Benn, de "manufacturar una no crisis para ganar puntos en su país pretendiendo enfrentar al Banco. Puede ganarle ventajas en la carrera de liderazgo de su partido, pero no tiene nada que ver con ayudar a las personas pobres." Wolfowitz se vio forzado a bajar del pedestal a finales de septiembre de 2006, cuando escribió una carta al Financial Times diciendo que había sido "poco sabio de los funcionarios del Banco el atribuir esta campaña a las ambiciones políticas de Hilary Benn", y que "estaba bien el cuestionar las políticas pasadas del Banco sobre la condicionalidad."

A finales de noviembre de 2006 el Banco publicó un informe de progreso sobre la implementación de los principios de buena práctica, en respuesta a las preocupaciones del Reino Unido. El informe afirma que el Banco ha "realizado un progreso satisfactorio implementando las recomendaciones de la revisión 2005 del Banco sobre la condicionalidad. " Sin embargo, y en un tono muy cambiado en relación con el reporte anterior, reconoce que todavía hay mucho para mejorar. Las áreas identificadas donde se necesitan mejoras son las siguientes:

  • Más transparencia sobre el trabajo analítico del Banco (por ejemplo sobre las evaluaciones del impacto sobre la pobreza y lo social) "para dar más espacio al debate político";
  • evitar el uso de la política condicional en "áreas sensibles " donde "el sentido de pertenencia es incierto o el ambiente político es frágil";
  • evitar el sobre empalme de condicionalidades con el FMI;
  • evitar un proceso innecesario de las condiciones y "vagas formulaciones"; y reducir el uso de ‘benchmarks’ ("pasos en el proceso de reforma que representan marcaciones de progreso"), especialmente en países de bajos ingresos.

Sin embargo, el Banco no fue claro sobre los asuntos claves del vínculo entre el plan de desarrollo de los países y las condiciones políticas incluidas en su marco de trabajo para préstamos, pues solo dijo que "muchos marcos de trabajo de presentación de cuentas son un resumen de la variedad de intenciones políticas mencionadas a través de los documentos de estrategia sobre gobierno."

Se espera que el informe de progreso satisfaga a la Junta cuando sea discutido el 5 de diciembre de 2006. El próximo informe de progreso sobre la condicionalidad está planeado para dentro de dos años.

Las denuncias de los grupos de la sociedad civil sobre el uso de la condicionalidad por parte del Banco continúan sin parar. En octubre de 2006, por ejemplo, un simposio de la sociedad civil en Sierra Leona pidió la reforma de la política de condicionalidad, al tiempo que más de 2000 personas marchaban hacia las oficinas del Banco Mundial en Colombo pidiendo el final de las perjudiciales condiciones sobre la política económica.

El Gobierno noruego está dando una conferencia sobre la condicionalidad a finales de noviembre de 2006, la cual reunirá a funcionarios del desarrollo de Suecia, Dinamarca, Finlandia, el Reino Unido, Canadá, Alemania y Holanda, para hablar sobre una condicionalidad futura que sea más apropiada y efectiva. Como información para la conferencia, el Ministerio de Relaciones Exteriores noruego comisionó una investigación sobre el impacto de las condiciones. Los países casos de estudio son: Bangladesh, Mozambique, Zambia y Uganda. Lo resultados preliminares incluyen:

  • El Banco es más pragmático de lo que solía serlo, a pesar de que todavía está explorando formas de aumentar la participación privada en el suministro de los servicios;
  • la privatización todavía figura en la mayoría de las Facilidades de Desarrollo y Reducción de la Pobreza del FMI;
  • continúa el empuje básico hacia la liberalización del comercio, con cambios debidos al cambiante contexto global tanto como a la liberalización previa a nivel nacional; y
  • hay mucha variación entre la práctica del Banco y del Fondo, desde la presión descarada para privatizar a través del uso de condiciones, hasta el caso donde no se observó ninguna presión.