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CIF: ‘cowboys’ del carbono en el Amazonas

19 December 2007

Un informe de septiembre de 2007 la ONG Amazon Watch advierte a la CIF Corporación Financiera Internacional y al BID – Banco Interamericano de Desarrollo, del riesgo al incumplir sus propias salvaguardias sociales y ambientales si financian el proyecto de gas licuado del Perú, o Camisea II. Ambos Bancos planean apoyar la planta de gas licuado natural de la Costa Peruana y el gasoducto de 400 kilómetros desde los Andes a la Costa. Conjuntamente proporcionarían $1.100 millones de los $3.800 millones para el mega proyecto de hidrocarburos en el Amazonas Peruano. La CIF deberá decidir a principios de enero del 2008.

Camisea II es una extensión del controversial Camisea I, o Proyecto de Gas de Camisea. Ha sido criticado por su impacto negativo en las comunidades indígenas y la selva tropical, y por las múltiples violaciones de los estándares nacionales e internacionales. Estas críticas han sido formuladas por el ombudsman peruano (oficina en materia de observancia) de los derechos humanos. La Agencia Reguladora de Energía del Perú también ha multado con millones de dólares al Consorcio de Camisea por una gran cantidad de derrames de petróleo, pero hasta el presente no ha recaudado la mayor parte del dinero.

Camisea II ya en construcción, será manejado por el Consorcio de Hunt Oil (Estados Unidos), Repsol (España), SK Corporation (Corea del Sur) y Marubeni Corporation (Japón). El Consorcio transportará el gas desde el Amazonas a través de los Andes hasta la Costa del Pacífico para exportarlo a los mercados de Estados Unidos, México y a otros mercados.

Existen riesgos al incumplir sus propias salvaguardias sociales y ambientales si financian el proyecto de gas licuado del Perú, o Camisea II.

El Informe de la ONG sobre la responsabilidad de la CIF y BID respecto a Camisea II, encontró serios defectos en relación con el tema del impacto ambiental aguas arriba de los campos de gas conectados con el proyecto. Otras preocupaciones sobre Camisea II incluyen: legalidad de la demarcación y venta de los derechos de la concesión, consulta y compensación inadecuadas, intimidación de los líderes indígenas y de la sociedad civil, y contravención de los derechos de los pueblos indígenas, incluyendo el consentimiento previo.

La CIF ya confirmó que sus estándares de préstamos sociales y ambientales se aplicarían solamente a los componentes financiados por la CIF, no a los campos de gas del Amazonas que le suministrarían a la planta el gas licuado natural. Sin embargo Lars Thunell, Presidente de la CIF, indicó en una reunión con las ONGs que la vinculación de la CIF ayudaría a proteger la crítica biodiversidad de la región del Amazonas. "Muchos de estos proyectos se llevarían a cabo de todas formas y sería peor si no estuviéramos involucrados," dijo “Podemos dar valor agregado." Amazon Watch ha urgido a la CIF a que respete su propia política ambiental al considerar el desastroso impacto de “las facilidades asociadas” de Camisea aguas arriba, como parte del deber de buena diligencia del préstamo.

Los grupos de la sociedad civil han urgido a los Bancos a aplazar su decisión para la financiación del proyecto, para darle suficiente tiempo al escrutinio del público a la multitud de documentos preparados por el Consorcio. Atossa Soltani de Amazon Watch dice: "Camisea es un caso de prueba de las políticas sociales y ambientales del BID y el Banco Mundial. Si estos Bancos financian Camisea II, entonces sus salvaguardias no valen ni el papel en el que están escritas."