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Los fondos climáticos del Banco Mundial: “Un gran salto hacia atrás”

9 April 2008

Los propuestos fondos de inversión para contrarrestar los rigores climáticos a ser administrados por el Banco Mundial son criticados debido al gobierno poco democrático y al socavamiento del marco de trabajo de la Convención Marco de la ONU sobre Cambio Climático (UNFCCC -United Nations Framework Convention on Climate Change). Al mismo tiempo aumenta el apoyo del Banco Mundial a la generación de la electricidad con base en el carbón.

El portafolio inicial del Banco consistirá de tres fondos:

El Fondo para la Tecnología Limpia asistirá en la transformación hacia economías con bajas emisiones de carbono, en la mitigación de las emisiones del gas invernadero y en la cooperación internacional sobre el cambio climático. Su meta son $5 – 10 mil millones.

una seria amenaza al nuevo Fondo de Adaptación convenido en Bali

El Fondo de la Facilitación de la Inversión Forestal “proveerá incentivos financieros para reducir las emisiones de la deforestación y la degradación. Apoyará a los países para que utilicen la Facilidad de Carbono Forestal (Forest Carbon Partnership Facility). Su meta son $1 mil millones.

El Fondo Piloto de Adaptación “pilotará las formas de integrar el riesgo y la resistencia al cambio climático en la planeación esencial de desarrollo.” También influenciará el diseño del Fondo de Adaptación recientemente convenido en la UNFCCC, y que se enfocará inicialmente en cinco a diez países de bajos ingresos o en países vulnerables al clima. También busca recaudar $1 mil millones.

El Fondo para la Tecnología Limpia ha fue públicamente por las/los Ministros de Finanzas de Estados Unidos, el Reino Unido y Japón en una declaración conjunta publicada en el Financial Times el 7 de febrero del 2008. Estos países hicieron “grandes promesas” a los varios fondos y urgieron a los otros países a seguir su ejemplo. Estados Unidos prometió $2 mil millones durante los próximos tres años y el Reino Unido canalizará sus $1,6 mil millones para el Fondo de Transformación Ambiental a través de los fondos. Japón contribuirá con $10 mil millones, a pesar de que no está claro cómo estos serán canalizados hacia el Banco. Hasta el momento ningún otro donante ha prometido apoyo.

El borrador de la Consulta del Banco en enero del 2008 sobre los fondos de inversión climática dice que cada fondo de inversión tendrá “una estructura de gobierno independiente compuesta por los donantes a esos fondos particulares, quienes tendrán el control último de esos fondos.” Las preguntas presentadas en el borrador del Informe en relación con “la voz de los países receptores en la estructura de gobierno” continúan sin respuesta. El proceso de toma de decisiones será el consenso, como sucede en la Junta del Banco.

El Banco será el anfitrión de la Secretaría de los fondos, colaborará con la selección del personal y la gerencia, y servirá como fideicomisario. Se fijará una contribución mínima por parte de los miembros del secretariado del fideicomiso de fondos, cuyo nivel aún está por decidirse, y con ello se eleva la preocupación de que los países más pequeños sean excluidos del gobierno de los fondos.

En una reunión de los Ministros de Energía y Medio Ambiente de los G20 en Japón, a mediados de marzo del 2008, Marthinus Schalkwyk, Ministro del Ambiente de Sur África, señaló que los países en desarrollo solo habían sido consultados en las últimas semanas. Él dijo “el Banco Mundial debe mantener su distancia de las charlas sobre el cambio climático [y] no debería convertirse en uno de los actores de las negociaciones porque eso cargaría los dados en contra de los países en desarrollo.”

En el Informe ‘¿Un paso hacia adelante y dos pasos hacia atrás?’ Benito Mueller, del Instituto de Estudios de Energía de Oxford (Oxford Institute for Energy Studies), y Harald Winkler de la Universidad del Cabo señalan que el Banco Mundial está empujando hacia delante con “total desconocimiento” de los principios de asociación y propiedad conjunta de la Declaración de París sobre la Eficacia de la Ayuda.

El Fondo Piloto de Adaptación propuesto por el Banco es visto por muchos de los países en desarrollo como una seria amenaza al nuevo Fondo de Adaptación convenido en Bali, cuya junta tendrá una mayoría de miembros de países en desarrollo y el cual designó la representación de los países menos desarrollados y de los estados de pequeñas islas y se reunirá en Bon, la sede del Secretariado de la UNFCCC. El Banco Mundial solo tendrá una mínima participación en su manejo. En comparación, Mueller y Winkler afirman que el Fondo Piloto del Banco es un “enorme salto hacia atrás.”

Una carta a Douglas Alexander, el Secretario de Estado para el Desarrollo Internacional del Reino Unido, enviada por 22 ONGs internacionales y del Reino Unido reitera estas preocupaciones. La carta dice que la sugerencia de ofrecer préstamos concesionales en vez de subvenciones para la financiación de la adaptación es “inapropiada”, dado que el impacto del cambio climático en los países en desarrollo ha sido “en gran parte creado por los países ricos.”

A pesar del alto nivel de apoyo del Reino Unido, el Comité Internacional de Desarrollo del Parlamento británico en un reciente informe sobre el Departamento para el Desarrollo Internacional (DFID – Department for International Development) y el Banco Mundial concluye diciendo “somos escépticos de que la creación de un nuevo fideicomiso para añadir a los muchos que ya existen dentro del Banco para este trabajo sea el mejor destino para este dinero.” Además recomienda “que el DFID conduzca una auditoría de los fondos bilaterales y multilaterales actualmente disponibles para el trabajo del cambio climático internacional. antes de que se tomen las decisiones finales.”

David Wheeler del Centro para el Desarrollo Global de Washington dice “¿Alguien realmente cree que los contribuyentes a los impuestos en los países donantes continuarán apoyando el Grupo del Banco, cuando éste toma dinero del Fondo de Tecnología Limpia con una mano y con la otra invierte billones en monstruos de carbón?” Él contradice las afirmaciones del Banco de que está dando valor añadido al apoyar las supercríticas plantas con combustible de carbón (ver Boletín 59), señalando la económica alternativa solar como una solución factible, y recomienda utilizar el Fondo para la Tecnología Limpia para subsanar la brecha del costo.

Wheeler analiza dos plantas supercríticas con combustible de carbón que el Banco está considerando financiar: La planta Tata Powers de 4.000 megavatios en Mundra, Gujarat y la planta planeada de Mmamabula en Botswana, la cual suministrará electricidad al sistema de Sur África. En el caso de Mundra, y señala que varias otras plantas supercríticas privadas y del sector público ya están siendo construidas o planeadas en la India, y por lo tanto no hay necesidad de otra más, ni se necesitan los subsidios del Banco.

En el caso de Crossroads de Mmamabula, Wheeler señala el potencial de la energía solar del país, el cual fácilmente podría exceder el volumen de electricidad esperado de Mmamabula, según se documentó recientemente en un estudio del Banco. El Banco debería adoptar una tarifa explícita al carbono para añadir a todos los proyectos fósiles. A pesar de que puede ser necesario introducir subsidios para inducir a los clientes a prestar para proyectos bajos en carbono, “el interés de los clientes debería aumentar en la medida en que los programas del Banco demuestren la viabilidad de los grandes sistemas de energía con baja producción de carbono.”

En noviembre del 2007, la CIF aprobó un préstamo de $275 millones para la planta eléctrica Masinloc en las Filipinas, con base en el carbón . A finales de marzo del 2008, la Junta de la Corporación Internacional Financiera (CIF – International Finance Corporation) estaba programada para discutir la financiación de $750 millones para Mundra. Y para mediados de abril del 2008, la Junta estará discutiendo dos préstamos de $150 millones cada uno para la facilidad basada en el carbón de Calaca en el sur de Manila.