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Los líderes de las IFIs hablan de trabajos, pero su personal continúa presionando por

16 July 2012

Aunque las instituciones financieras internacionales (IFIs) reconocen cada vez más los impactos negativos de la austeridad en los mercados laborales, continúa la incongruencia entre sus declaraciones y su práctica.

En un discurso anterior a la conferencia de la ONU Rio+20 en junio de 2012,  (ver Boletín 81), la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, pidió a los líderes mundiales que pusieran los trabajos al frente de cualquier estrategia para enfrentar las crisis "triples": ambientales, económicas y sociales.

Un documento de abril de 2012 por la Confederación Sindical Internacional (CSI) sugiere que el FMI está cambiando su posición pública sobre la regulación laboral pero no su práctica (ver Boletín 80, 78, 74). El documento incluye el análisis de un informe producido por el FMI para una conferencia conjunta con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), realizada en Oslo en 2010. Según la OIT, el Fondo "describió cómo incluso un aumento temporal del desempleo podría causar daños económicos y sociales a largo plazo" y recomendó medidas como: apoyar la demanda acumulada, reducir los períodos de trabajo, la provisión de subsidios para el desempleo, y la aceleración de recuperación de trabajos por medio de subvenciones de sueldo y las vacaciones de impuesto sobre la nómina.

lacks in academic rigour and relevance to the real world euro-zone economy

El análisis del documento de la CSI sobre las condiciones de los préstamos del FMI a los países europeos sin embargo, muestra que "los programas de préstamo no incluyen el tipo de medidas listadas por el FMI en la conferencia de Oslo en 2010, como políticas que tendrían un impacto positivo en la reducción del desempleo y sus costos. Por el contrario, las medidas adoptadas de reforma, de hecho, generalmente  tienen como objetivos reconocidos crear economías más competitivas y/o reducir los déficits presupuestarios."

Por ejemplo, un préstamo de marzo de 2012 a Grecia de €130 mil millones (US$162 mil millones), de los cuales €28 mil millones vinieron del FMI (ver Boletín 80), incluyó la siguiente condición "los planes de reclutamiento del personal deben ser consecuentes con el objetivo de reducir el empleo público en 150.000 empleos entre 2010 y 2015", o sea, el equivalente a una reducción del 22 por ciento del sector público. El acuerdo del préstamo también incluyó la reducción de los salarios mínimos en un 22 por ciento en relación con el nivel de enero de 2012.  El documento de la OIT expresa la preocupación de que "durante los dos años de aplicación del programa de préstamos del FMI en Grecia, el desempleo se duplicó, del 10 por ciento en el primer trimestre de 2010, al 21 por ciento en el primer trimestre de 2012", mientras que "el acceso a los subsidios para el desempleo se volvió más restrictivo al tiempo que las pensiones disminuyeron."

El FMI también ha sido criticado por otros. A comienzos de mayo de 2012, como consecuencia de la oposición pública e impopularidad creciente de las medidas de austeridad, el gobierno de Rumania obtuvo un acuerdo con el FMI para restaurar los sueldos públicos al nivel de 2010. Antes se planeaba reducir los sueldos en un 25 por ciento como parte del paquete de austeridad.

Owen Tudor, del Congreso de Sindicatos del Reino Unido, comentó en junio de 2012, que "en Rumania, el FMI había recomendado medidas para liberalizar la legislación de protección del empleo con base en las clasificaciones del Informe Haciendo Negocios del Banco Mundial para la protección del empleo, aunque el Banco para ese entonces ya había ordenado a su propio personal que no utilizara las clasificaciones de esa manera" (ver Boletín 81). El documento concluye diciendo que el enfoque del FMI "definitivamente no parece venir de políticas basadas en la evidencia sino más bien de una fijación ideológica, la cual está destruyendo las vidas de millones de trabajadores europeos."

Al mismo tiempo, una nota para debate del personal del FMI en junio de 2012, Fomentando el crecimiento en Europa ahora, propone varias medidas de desregulación del mercado laboral como una forma de fomentar el crecimiento. El estudio afirma que "las simulaciones realizadas por el personal muestran cómo las reformas del trabajo a gran escala, el mercadeo de productos, y la reforma de las pensiones… podrían aumentar la producción en un 4,5 por ciento durante los próximos cinco años. "Las reformas laborales propuestas incluyen el incremento en las edades de jubilación, el corte de los trabajos del sector público, la eliminación de la indexación de los salarios, la congelación de los salarios mínimos, desmantelar o debilitar la negociación colectiva, la reducción de los subsidios de desempleo, la relajación de los procedimientos de despido, la disminución de la indemnización por despido y la reducción de los impuestos sobre la nómina. La nota también dice que estas reformas pueden causar un "aumento temporal del desempleo y altos costos sociales potenciales."

Peter Bakvis de la OIT comenta que los datos del estudio dependen "de que las economías estén funcionando a plena capacidad, lo cual en el momento claramente no está sucediendo", y que "sólo habría una tercera parte de aumento, o sea el 1,5 por ciento, como resultado de las reformas al mercado laboral y a las pensiones."  Bakvis critica a los autores del estudio por respaldar sus conclusiones con un "futuro documento del personal del FMI sin evidencia." Él concluye diciendo que el estudio del personal "carece de rigor académico y que no es pertinente para las condiciones actuales de la economía real de la eurozona,"  y además "parece ser una repetición de las prácticas de investigación con un mensaje predeterminado", las cuales fueron criticadas en una evaluación de 2011 (ver Boletín 77).

Los principios de la OIT

El Banco y el FMI todavía no han llegado a un acuerdo entre organizaciones con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), respecto a la Declaración Relativa a los Principios y Derechos Fundamentales en el Trabajo, según dice un documento publicado por la OIT a finales de marzo de 2012. La declaración OIT afirma que los estados deben proteger la libertad de asociación y la negociación colectiva y eliminar el trabajo forzado y el trabajo infantil. Según el documento de la OIT, aunque el FMI está demostrando algo de conciencia sobre la necesidad de atender a las obligaciones de los países derivadas de las normas de la OIT, el FMI no incluye la Declaración OIT en sus documentos de política, en tanto que las referencias y la inclusión de estos principios a través del Grupo del Banco Mundial varían enormemente."

También se está pidiendo al FMI y al Banco que den más énfasis a la Iniciativa del Piso de Protección Social de la ONU (SPF – Social Protection Floor Initiative), la cual aseguraría el acceso a la seguridad básica de ingresos. En una declaración en mayo de 2012 de los líderes sindicales de los países G20, estos pidieron al G20 que: "estableciera un fondo global SPF co-financiado por los gobiernos G20, el Banco Mundial y los bancos multilateral de desarrollo," "aumentara la cooperación entre el FMI y la OIT para apoyar a los países en la creación del espacio fiscal para la implementación del SPF", y "creara un mecanismo entre organismos… para promover la implementación del SPF a nivel mundial, regional y nacional." También se propone la integración del SPF en la Estrategia de Protección Social del Banco 2012-2020.