Medio ambiente

Análisis

Bajo fuego los proyectos forestales del Banco Mundial

7 July 2014

Indigenous peoples protest against REDD in Durban, 2011 (credit: Langelle. GJEP-GFC)

El Banco Mundial, a pesar de las reiteradas críticas de grupos de la sociedad civil, sigue desempeñando un papel destacado en la promoción de iniciativas para reducir las emisiones de la deforestación y la degradación de los bosques (REDD+), que considera como una de las políticas clave en los esfuerzos mundiales para combatir el cambio climático. La declaración de marzo de 2014, Palangka Raya, firmada por las comunidades indígenas de Indonesia y por grupos internacionales incluyendo a la estadounidense Red de Acción Forestal, criticó al Banco Mundial y a ONU-REDD por “promover la toma de posesión de las tierras de nuestros pueblos y territorios a través de su apoyo a los impuestos planes de desarrollo”.

En diciembre de 2013 fue aprobado el marco metodológico del Instrumento Asociación del Carbono de los Bosques (FCPF – Forest Carbon Partnership Facility). Esto liberó US$390 millones a ser utilizados para el proyecto piloto REDD+ de conservación forestal en los países en desarrollo (ver Observador de Invierno 2014). El FCPF es un fondo fiduciario en el Banco.

A principios de abril de 2014, el Fondo de Carbono del FCPF, que hace pagos por las reducciones de emisiones verificadas de los programas REDD+, provisionalmente aprobó el concepto de la reducción de emisiones en el programa de la República Democrática del Congo. La aprobación significa que un programa REDD+, que abarca millones de hectáreas de bosques, será parte de las actividades del Fondo de Carbono del FCPF. La República Democrática del Congo puede ahora acceder a US$650.000 para desarrollar una propuesta definitiva del programa que podría llegar hasta US$60 millones de dólares.

Las ONGs del Reino Unido, Programa para los Pueblos de los Bosques (FPP por su sigla en inglés) y FERN criticaron la aprobación en abril de 2014, diciendo: “carece de un claro compromiso hacia los derechos de tenencia de la tierra de las comunidades y se basa en evaluaciones deficientes de la deforestación (que culpan a las comunidades por la destrucción de los bosques) y que tiene planes defectuosos para la zonificación del uso del suelo, los medios de subsistencia alternativos y las medidas para limitar las actividades de subsistencia locales.” La conclusión de las ONGs fue: “A menos que se produzcan cambios importantes en la planificación, el diseño y la validación de los programas de reducción de emisiones de carbono del FCPF, el Fondo de Carbono del FCPF arriesga facilitar proyectos pilotos con impactos negativos sobre los pueblos indígenas y las comunidades locales”.

La propuesta de Nepal que abarca alrededor de un millón de hectáreas de bosques, también fue aceptada por el Fondo de Carbono del FCPF en abril de 2014, para la preparación de una propuesta definitiva del programa que podría llegar hasta US$70 millones. Los pueblos indígenas de Nepal han pedido en repetidas ocasiones que la consulta sobre los proyectos REDD+ cumpla con los requisitos necesarios. Dinesh Kumar Ghale de la Asociación de Abogados de los Derechos Humanos de los Pueblos Indígenas Nepaleses, dijo al periódico nepalés República en mayo de 2014, “dudamos que el Banco Mundial y sus promotores se preocupen por los derechos de los pueblos indígenas que dependen de los bosques”.

Polémica en Indonesia

El Banco también alberga el Programa de Inversión Forestal (FIP – Forest Investment Program), un Fondo de Inversión Climática destinado a ayudar a los países a alcanzar sus objetivos REDD+. (Ver Monitor 9 de la CFI). Los grupos de la sociedad civil han protestado reiteradamente por la falta de consulta sobre el plan de inversión de US$70 millones del FIP en Indonesia, aprobado en noviembre de 2012. En una carta de junio de 2014, cincuenta organizaciones indonesias e internacionales escribieron a la Corporación Financiera Internacional (CFI – el brazo del sector privado del Banco), para criticar la “falta de consulta significativa” y la “violación de las salvaguardias del FIP que prohíben al FIP apoyar la tala industrial de los bosques” en referencia a la propuesta sobre un proyecto de la CFI en un área de más de 700.000 hectáreas.
Declaración Palangka Raya