Servicios sociales

Comentario

¿Cómo funcionará el Instrumento para la Financiación Mundial de la Salud Sexual y los Derechos Sexuales y Reproductivos?

15 April 2015 | Comentario | Traducción: Maria Eugenia Arzayús

Family planning clinic Tanzania. Credit: Sarah Shaw IPPF

La salud sexual y reproductiva debe estar a la vanguardia de la agenda de la salud. A pesar de que la planificación familiar es la intervención más rentable del desarrollo y la salud pública, continúa habiendo serios obstáculos para que el acceso a los servicios y los productos sea una realidad para todas y todos. En los países en desarrollo 225 millones de mujeres desean evitar el embarazo, pero no están usando métodos anticonceptivos modernos. El solo cumplimiento de las necesidades insatisfechas de la planificación familiar evita anualmente a nivel mundial 150.000 muertes maternas y 640.000 muertes de recién nacidos.

De acuerdo con el grupo de pensadores del Consenso de Copenhague, cada dólar invertido en la planificación familiar puede ahorrar hasta siete dólares en costos de salud. La prestación de los servicios de planificación familiar no debería ser negociable y, además, debería estar incluida en los más frugales planes de cobertura universal de la salud. Es necesario que exista un conjunto básico de servicios para la Salud Reproductiva de la Madre, del Recién Nacido, del Niño y del Adolescente (RMNCAH por su sigla en inglés), para mejorar la salud y el bienestar de las mujeres y las niñas. La falta de inversión en el ámbito de la prevención, en última instancia, acrecentará la necesidad de contar con una mayor inversión en la atención curativa.

El Instrumento para la Financiación Mundial (GFF – Global Financing Facility), según fue anunciado en la Asamblea General de la ONU en septiembre de 2014, por el Grupo del Banco Mundial y los gobiernos de Canadá, Noruega y los Estados Unidos, tiene por objetivo ampliar la escala de RMNCAH como un componente clave de la cobertura universal de la salud para todos. El GFF presenta oportunidades reales para un cambio por medio de la movilización nacional e internacional adicional, para ampliar los recursos de los servicios de salud sexual y reproductiva, así como el de la priorización de los fondos para estas áreas a nivel nacional.

La comunidad que trabaja en el área de la Salud Sexual y Derechos Sexuales y Reproductivos (SRHR – Sexual and Reproductive Health and Rights) ha puesto de relieve posibles consecuencias del Instrumento para la Financiación Mundial (GFF) para la SRHR, que pueden impactar los servicios de planificación familiar y los suministros. Dada la amplitud de los subsectores que el GFF tendrá que financiar, hay un riesgo de que la financiación de la RMNCAH se vuelva competitiva y que la financiación de la salud sexual y reproductiva se politice.

Hay también un peligro potencial de que, en vez de añadir fondos para la salud mundial, los fondos de los donantes sean transferidos de los programas existentes. También hay incertidumbre en cuanto a cómo actuará el GFF con la actual estructura de financiación de RMNCAH. Es por ello que la Planeación Familiar Avanzada Jhpiego (AFP), la Federación Internacional de Planificación Familiar (IPPF) y la Coalición Suministros de Salud Reproductiva han venido pidiendo que el GFF traiga consigo una nueva inversión y que no haya una brecha en la financiación de la SRHR, o interrupción de las cadenas de suministro de productos de salud reproductiva, hasta que el GFF inicie sus operaciones. Por otra parte, el enfoque actual del GFF en los países de bajos ingresos ignora la realidad de que muchas de las personas más pobres viven en países de medianos ingresos.

A menudo en los debates sobre la salud sexual y reproductiva existe un enfoque exclusivo sobre la salud materna. Este enfoque ignora las necesidades de la salud sexual y reproductiva de todas las personas, de las adolescentes, de las mujeres mayores, de los hombres y de las personas transgénero. Debemos utilizar la arquitectura GFF como una oportunidad de servir las necesidades y proteger los derechos de los grupos marginados. Los casos de inversión nacional deben ser convenidos en base a su cobertura de la salud sexual y de los derechos sexuales y reproductivos de los grupos marginados. Es muy importante utilizar este momento para asegurarse de que el GFF sea adecuado para el cumplimiento de su propósito, antes de su lanzamiento en la conferencia de la Financiación para el Desarrollo de la ONU, a ser celebrada en Addis Abeba, Etiopía, en julio de 2015.

La comunidad SRHR (Salud Sexual y Derechos Sexuales y Reproductivos) ha estado pidiendo la participación de la sociedad civil en el diseño y aplicación del GFF, en particular la creación de los planes nacionales y los mapas de financiación. Un grupo de planificación de negocios está desarrollando rápidamente el diseño y los planes de implementación, y están en camino las consultas nacionales en Kenia, Tanzanía, Etiopía y la República Democrática del Congo. Esperamos ver cómo la salud sexual y reproductiva será priorizada en las consultas y lo que esto significará para aumentar la financiación nacional en estas áreas.

El Banco Mundial y la comunidad de donantes deben asegurarse de que haya un sistema transparente y robusto para dar seguimiento al progreso y, buscar recursos, tanto a nivel nacional como mundial. El GFF y el marco universal de cobertura de la salud deben incluir fuertes indicadores SRHR para evaluar las necesidades y medir el progreso. Los objetivos claros y los indicadores apoyan los esfuerzos de rendición de cuentas, ¿pero en qué otras formas serán responsables los gobiernos? La responsabilidad va más allá de simplemente contar, vigilar y registrar.

El GFF (Instrumento para la Financiación Mundial) debe apoyar a los países para que cumplan con sus compromisos ayudarlos a reforzar sus sistemas de salud en forma integral, para entregar una gama de suministros y servicios de gran calidad sin ninguna perpetuación adicional de la programación de silos. La arquitectura de financiación del GFF, por lo tanto, no debe desalentar a ningún país en sus esfuerzos por apoyar todos los aspectos de la SRHR (Salud Sexual y Derechos Sexuales y Reproductivos). Dicho simplemente, debemos invertir en la SRHR, no podemos dejar de hacerlo.


 

Angeline Mutunga, Planificación Familiar Avanzada, Jhpiego y Preethi Sundaram, Federación Internacional de Planificación Familiar