Gobernanza de las IFI

Análisis

Los resultados del Banco Mundial “tienden a empeorar a largo plazo”

13 July 2015 | Traducción: Maria Eugenia Arzayús

Una serie de informes sobre el Banco Mundial, realizada por el Grupo de Evaluación Independiente (GEI) del Banco, ha suscitado más preocupaciones por el pobre desempeño del Banco (ver Observador Primavera 2014), mientras que el descontento interno continúa entre los funcionarios. La evaluación del GEI en abril de 2015, Resultados y Rendimiento del Grupo del Banco Mundial 2014, informó que los compromisos contraídos por el Grupo del Banco Mundial “han aumentado significativamente en medio de cambios organizativos, pero que los resultados de las actividades de desarrollo de su cartera de préstamos continúan disminuyendo”. El informe afirma que estos resultados confirman “la tendencia continuada de reducción a largo plazo” de los resultados de las operaciones financiadas por el Banco Mundial y la Corporación Financiera Internacional (CFI, el brazo del sector privado del Banco). Según el informe: “Tanto para el Banco Mundial como para la Corporación Financiera Internacional, el pobre desempeño se ha debido principalmente a la mala calidad del trabajo en el momento de su inicio, lo que subraya la importancia de hacer las cosas bien desde el principio.” El informe llegó a la conclusión de que el Grupo del Banco Mundial “tenía que hacer frente a algunas de las cuestiones relativas a la calidad del trabajo, que vienen desde hace tiempo, para encontrar soluciones y realizar las ambiciones del Grupo.” El informe también señaló que “muchas de las reformas en curso están orientadas a resolver los problemas subyacentes” como parte de la nueva estrategia mundial del Banco Mundial, lo cual incluye la introducción de 14 “prácticas mundiales” y 5 “soluciones transversales” (ver Observador Invierno 2014).

Otros informes del GEI, una serie en dos partes, Aprendizaje y Resultados de las Operaciones del Banco Mundial, publicada en julio de 2014 y en junio de 2015, también identificó debilidades en los procedimientos y resultados del Banco. Según el informe de 2015: “En la mayoría de los casos, los resultados, cuando los hubo, pudieron deberse a la intervención apoyada por el Banco, no tener ninguna relación con la intervención, o haber ocurrido a pesar de la intervención del Banco”. Un informe de GEI de mayo de 2015, sobre la atención a la pobreza en los programas de los países, identificó problemas en el trabajo analítico del Banco sobre la pobreza, el cual “a menudo no aborda adecuadamente los importantes factores sociales y políticos que contribuyen a la pobreza y que obstaculizan los esfuerzos para reducirla”. El informe concluye diciendo que si bien “la mayoría de las estrategias nacionales del Banco fueron desarrolladas a través de algún tipo de consulta participativa con los gobiernos y otras partes no gubernamentales interesadas, en la mayoría de los casos no había pruebas claras de que esas consultas hubieran tenido un efecto significativo en el diseño o la implementación de las estrategias del Banco. En algunos casos las consultas parecían no ser más que un ejercicio de “marcar casillas.”

Un informe del GEI sobre el apoyo del Banco Mundial al desarrollo de la primera infancia identificó problemas similares. Según este informe: “Hasta que no haya una inversión en el seguimiento a largo plazo de las intervenciones, el Banco no comprenderá plenamente cuáles son las intervenciones que tienen efectos sostenidos y cuáles tienen el mayor potencial para detener la transmisión intergeneracional de la pobreza”. Por otro lado, el Banco “carece de un marco estratégico y de una estructura organizativa para apoyar un enfoque coordinado mundialmente de las prácticas para el desarrollo de las/los niños.”

Continúa el descontento entre los funcionarios

El informe de abril de 2015, sobre los resultados y el rendimiento del Banco advierte que “el ambicioso proceso de cambio prolongado en el Grupo del Banco Mundial todavía no ha producido la deseada claridad institucional ni la simplificación de los procesos, o creado un entorno propicio que motive a los funcionarios a producir los mejores resultados”. El informe señaló que los comentarios del personal indicaron que “los incentivos para mejorar la calidad del trabajo – si es que existían, no habían sido bien comunicados. Parece que hay relativamente poca conciencia e incluso incredulidad ante el hecho de que la calidad del trabajo de una persona pueda contribuir a mejorar los resultados de desarrollo”.

El informe sobre aprendizaje y resultados también identificó que continúa el descontento interno en el Banco (ver Observador Invierno 2015). Según el informe del 2015, “Los funcionarios indicaron… que la presión del trabajo de los préstamos tendía a desplazar las oportunidades para aprender de la experiencia”. El informe también reconoció que el enfoque del Banco hacia la evaluación del desempeño, las recompensas y el reconocimiento, estaba siendo revisado en el proceso de la reorganización, pero que hasta el momento poco se había visto de cambio positivo. La Comisión de la Junta Directiva del Banco para la Eficacia en el Desarrollo, en su respuesta al informe de 2014 “subrayó que era necesario un cambio en la cultura de la organización para que los funcionarios y la gerencia pudieran aprender de su trabajo con las operaciones de préstamos.”

Un artículo de Devex en junio de 2015, confirmó que continuaba el descontento entre los funcionarios al tiempo que los resultados de la tardía encuesta del personal eran revelados (ver Observador Invierno 2015 y Observador Primavera 2014). Completado por un 79 por ciento del personal, sólo una tercera parte indicó que “tenía una clara comprensión de la dirección en la que la directiva lideraba el Banco”. La proporción de miembros del personal que “se sentía confiada de que el Banco iba a actuar como respuesta a la encuesta de compromiso” bajó en un 11 por ciento en comparación con el índice de 2013, del 34 por ciento. En un mensaje interno para el personal, la Asociación de Empleados del Grupo del Banco Mundial, dijo que los resultados eran “consternantes, preocupantes, vergonzosos y humillantes”.