Medio ambiente

Análisis

Clima de controversia

El Banco Mundial continúa apoyando los combustibles fósiles

5 October 2015 | Traducción:Maria Eugenia Arzayús

Oil pumps in Russia. Credit: Gennadiy Kolodkin/World Bank

Al tiempo que se aproxima la 21ava Conferencia de las Partes (COP, por su sigla en inglés) de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) de París en diciembre de 2015, el Banco Mundial ha continuado sus esfuerzos tratando de expandir su influencia en los círculos de finanzas para el clima. El Banco también sigue apoyando los combustibles fósiles por lo que su posición es muy controvertida (ver Observador Primavera 2014).

En junio de 2015 los seis mayores bancos multilaterales de desarrollo (BMDs) incluyendo el Grupo del Banco Mundial, lanzaron su último informe conjunto sobre los compromisos de financiación del clima. Según el informe, los BMDs se comprometieron conjuntamente en 2014 con US$28 mil millones para las iniciativas de mitigación y adaptación al cambio climático, un aumento del 19 por ciento sobre el año anterior. El Banco Mundial incrementó sus compromisos de financiación del clima en un 37 por ciento a US$ 9,2 mil millones, mientras que la contribución de la Corporación Financiera Internacional (CFI) – el brazo del sector privado del Banco – se redujo en un 4 por ciento a US$ 2,5 mil millones. La mayoría de los fondos de los BMDs fueron destinados a la financiación de la mitigación del cambio climático, con sólo el 18 por ciento destinado a la adaptación al cambio climático, a pesar de que los países en desarrollo frecuentemente consideran que la adaptación es muy importante pues les ayuda a reducir su vulnerabilidad ante los impactos del cambio climático (ver Boletín 83). Además, el informe también señala que el 83 por ciento de la financiación total se hizo a través de préstamos, mientras que sólo el 9 por ciento fueron subvenciones. El resto de la financiación incluye capital, garantías y otras formas de financiación. Por el lado del Banco Mundial el 76 por ciento fueron préstamos y el 16 por ciento fueron subvenciones.

Las finanzas de mitigación fue el tema del informe del Banco Mundial en mayo de 2015 con La Descarbonización del Desarrollo. Según el informe la “descarbonización” no significa que haya cero emisiones: “Las emisiones positivas en algunos sectores y en algunos países pueden ser compensadas, hasta cierto punto.” A pesar de la presión del Banco para dar un precio al carbono (ver Observador Invierno 2015), el informe advirtió que dar un precio al carbono “por sí mismo no puede resolver el problema del cambio climático debido a las numerosas deficiencias del mercado y a los sesgos de comportamiento que distorsionan las economías”. El informe pidió a “todos los países que evitaran los encierros de la creación intensiva del carbono, los cuales serán costosos de revertir en el futuro”.

Ya es hora de que el Banco Mundial desplace sus inversiones en combustibles fósiles a las energías renovables y a su infraestructuraSrinivas Krishnaswamy, Fundación Vasudha

Continúan las inversiones en los combustibles fósiles

A pesar de su enfoque en el cambio climático, el Banco Mundial aumentó sus inversiones en los combustibles fósiles el año pasado. Un informe de abril de 2015, por la ONG estadounidense, Cambio de Aceite Internacional (Oil Change Internacional), reveló que más de un tercio de la financiación del Banco a la energía en 2014 fue para los combustibles fósiles, con un incremento respecto al año anterior, mientras que la financiación para la energía limpia recibió menos de una quinta parte (ver Boletín Mayo 2014). En enero de 2015, el presidente del Banco, Jim Yong Kim, instó a los inversores a largo plazo a “reconocer su responsabilidad fiduciaria” y a considerar los riesgos climáticos, sin embargo, en mayo de 2015, la agencia de noticias Reuters reveló que alrededor del 40 por ciento de las participaciones en el capital o sea, US$ 18,8 mil millones de los fondos de las pensiones del Banco Mundial eran invertidos en fondos índices de capital, los cuales incluyen empresas de sectores asociados a los problemas ambientales y de salud, como el carbón y el tabaco.

En julio de 2015, la Junta Directiva del Banco aprobó una inversión de la CFI por US$50 millones de capital en Africa Oil, destinados a las actividades de exploración y evaluación de petróleo y gas en Kenia, a pesar de que Estados Unidos votó en contra de esta inversión. Estados Unidos declaró que estaba “preocupado por la falta de transparencia de la CFI ante la Junta Directiva al no haber presentado documentación clave… lo cual era todavía más preocupante viendo el potencial significativo del impacto del proyecto… sobre hábitats críticos y comunidades marginadas.” Estados Unidos también cuestionó la adicionalidad financiera de la inversión dado que Africa Oil “aparece públicamente en dos bolsas de valores separadas, con una capitalización de mercado de casi US$800 millones”.

Srinivas Krishnaswamy de la ONG hindú, Fundación Vasudha, comentó: “Ya es hora de que el Banco Mundial desplace sus inversiones en combustibles fósiles a las energías renovables y a su infraestructura, lo que podría impulsar la confianza de los países en desarrollo y las economías emergentes a asumir objetivos más ambiciosos”.