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Las salvaguardias del Banco Mundial: son “una zona sin derechos humanos”

31 March 2016 | Translated by: Maria Eugenia Arzayús

A medida que la tercera y última fase de consultas sobre el segundo borrador del nuevo marco ambiental y social propuesto por el Banco Mundial (FSE – environmental and social framework), continúa reemplazando las salvaguardias actuales, las organizaciones de la sociedad civil (OSCs), la ONU y varios estados miembros continúan exigiéndole al Banco que incorpore la protección a los derechos humanos en todas sus actividades (ver Observador Otoño 2015, Invierno 2015).

En un informe de agosto de 2015, el relator especial de la ONU sobre la pobreza extrema y los derechos humanos, Philip Alston, describió al Banco Mundial como una “zona sin derechos humanos” y denunció el enfoque actual de la institución hacia los derechos humanos como algo “incoherente, contraproducente e insostenible”. Él dice que a pesar de que el Banco menciona los derechos humanos en su investigación, “en realidad no hace nada para protegerlos donde realmente importan: en sus programas y proyectos.” Alston exhortó al Banco que adoptara un nuevo enfoque hacia los derechos humanos en su política legal, sus relaciones públicas y su análisis de políticas, operaciones y salvaguardias.

Preocupación por la falta de protección a los derechos humanos en el borrador de las salvaguardias

Una declaración conjunta en diciembre de 2015 de los cinco grupos de la sociedad civil africana pidió al Banco Mundial que revisara el borrador de las salvaguardias: “Tememos que si (el marco de las salvaguardias) se aprueba tal como está, esto aumentará significativamente las violaciones de los derechos humanos relacionados con el desarrollo.” Bimbo Oshobe, de la Federación de Asentamientos Informales de Nigeria, que también firmó el comunicado, añadió: “El Banco Mundial debe respetar los derechos humanos. No puede traspasar sus responsabilidades a gobiernos como el nuestro que violan los derechos humanos todos los días… Necesitamos que el Banco Mundial se asegure de que nuestros derechos sean verdaderamente protegidos y de que sus proyectos realmente beneficien a las personas más pobres.”

También en diciembre, en un comunicado conjunto, 180 OSCs de América Latina y el Caribe expresaron su preocupación sobre el marco y el proceso de consulta de las salvaguardias, diciendo que el borrador del marco “evita referencias a las normas internacionales sobre los derechos humanos… carece de un enfoque para los derechos humanos… reduce el estándar para toda la comunidad de desarrollo y va en contra de los objetivos del mismo Banco Mundial de erradicar la pobreza extrema y promover la prosperidad compartida”.

Además de las declaraciones públicas de algunos directores ejecutivos del Banco Mundial (DEs) representantes de países prestatarios (ver Observador Otoño 2015), DEs de seis países donantes también expresaron su preocupación. En junio de 2015, los Directores Ejecutivos del Reino Unido, Italia, Alemania, Francia, los Países Bajos, los países nórdicos y los estados del Báltico, enviaron una declaración confidencial al Comité de la Junta del Banco sobre la Eficacia del Desarrollo (CODE) sobre el segundo borrador filtrado a la prensa en noviembre de 2015, declarando: “Es la responsabilidad del Banco Mundial y su deber asegurarse de que sus operaciones no violen los derechos humanos”.

Proceso de consulta problemática

Continúa siendo muy difícil la participación de las organizaciones de la sociedad civil en el proceso de consulta, debido a barreras tales como la limitación de la asistencia a las organizaciones pre-registradas y al insuficiente plazo de preparación concedido (ver Observador Verano 2015Otoño 2014). La ONG mexicana Fundar, dijo en Sin Embargo, el periódico en línea,  que las consultas de diciembre de 2015 en México habían sido “un fracaso” ya que “no habían cumplido con los requisitos mínimos necesarios para garantizar un proceso eficaz de participación y consulta”. De acuerdo con Fundar, sólo participaron 13 representantes de la sociedad civil mexicana, la mayoría de los cuales solo estuvieron presentes porque escribieron al Banco para solicitar la participación. “¿Con quién habría consultado el Banco si nadie hubiera enviado un correo electrónico para solicitar la participación?” escribió Mariana González Armijo, de Fundar. La tercera fase de la consulta se cerrará el 15 de marzo de 2016.