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Informe del GEI revela que el trabajo sobre tributación del Banco carece de un enfoque de equidad

13 November 2017 | Traducción:Gustavo Alzugaray

Tax haven walk in Jersey Credit: Ryan Morrison

En febrero, el Grupo de Evaluación Independiente (GEI) del Banco Mundial publicó un informe sobre las lecciones aprendidas del apoyo del Banco a las reformas tributarias. Según el informe, uno de los principales objetivos del trabajo del Banco en materia de impuestos era mejorar el clima de inversión. El informe descubrió que, “con algunas excepciones, las operaciones de políticas de desarrollo (OPD) revisadas no abordaban específicamente la eficiencia y la equidad de los sistemas impositivos”. Cubriendo USD 28.400 millones en proyectos de 2005 a 2015, el informe señaló que la gran mayoría del apoyo se proporcionó a través de OPD, que se utilizan para apoyar “un programa de políticas e acciones institucionales“, con solo el 11% destinado a proyectos de inversión.

El informe también concluyó que, en el período revisado, el Banco “no tuvo una estrategia específica para la movilización de recursos domésticos (MRD)” y agregó que la MRD era vista como un elemento de “creación de un ámbito propicio para el desarrollo del sector privado”. Si bien esto parece estar bien alineado con el enfoque explícito del Banco para apalancar la inversión del sector privado (véase el Observador de verano de 2017), está potencialmente en desacuerdo con el objetivo del Banco de “aumentar la prosperidad compartida”. En contraste con la falta de enfoque del Banco en la equidad identificada por el informe, en febrero, la investigación del FMI concluyó que “la alta desigualdad impone un costo económico directo, además de … la captura del proceso político por parte de las élites y un deterioro de la cohesión social”. El Programa de trabajo 2017 del Fondo señaló que “examinará las opciones clave con respecto a las políticas de impuestos y gastos para abordar las crecientes preocupaciones sobre la desigualdad” (véase el Observador de verano de 2017).

El Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, el organismo de la ONU responsable de garantizar el cumplimiento de los derechos económicos, sociales y culturales, señaló en agosto que “reducir las tasas de impuestos empresariales con el único objetivo de atraer inversores … socava la capacidad de todos los Estados para movilizar recursos a nivel nacional para cumplir … con los derechos [humanos]”, y concluyó que “esta práctica es inconsistente con los deberes de los Estados”. Por lo tanto, las conclusiones del GEI plantean interrogantes sobre si el enfoque del Banco para mejorar el clima de inversión puede haber resultado en políticas fiscales que contribuyan a la competencia fiscal y contradigan sus obligaciones, y las de sus accionistas y clientes, de acuerdo a la legislación internacional sobre derechos humanos.

con algunas excepciones, las OPD revisadas no abordaban específicamente la eficiencia y la equidad de los sistemas impositivos.Independent Evalution Group (IEG)

Tal como señala el GEI, la MRD se ha vuelto cada vez más importante a la luz de sus “beneficios potenciales para la construcción del Estado, … el impacto fiscal de la liberalización del comercio [y] las crisis financieras y de deuda en los países que ofrecen asistencia para el desarrollo”. El objetivo 17 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible incluye un indicador sobre la mejora de la GRD en los países en desarrollo mediante la mejora de la capacidad de recaudación de impuestos y de ingresos.

Dado el impacto significativo de las OPD del Banco, y haciéndose eco de las inquietudes planteadas por un informe de GEI 2015, la sociedad civil ha pedido al Banco Mundial que garantice que las salvaguardias ambientales y sociales, actualmente limitadas a préstamos de proyectos, se amplíen para cubrir préstamos de políticas de desarrollo, que ahora representan aproximadamente el 40% de los préstamos del Banco.