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La sociedad civil pide una reforma significativa de las cuotas que refleje con precisión los cambios en la economía mundial para garantizar una representación justa de todos los países miembros

Resumen de artículo

La sociedad civil insta al FMI a implementar una reforma significativa de las cuotas para junio de 2025 y priorizar la realineación de las acciones para reflejar con mayor precisión los cambios en la economía global y abordar los problemas de representación.

A Los directores ejecutivos del FMI

Con la conclusión de la 16ª Revisión de Cuotas, las organizaciones e individuos abajo firmantes piden al FMI que implemente una reforma significativa de las cuotas para junio de 2025 y priorice el reajuste de las acciones para reflejar con mayor precisión los cambios en la economía mundial y abordar los problemas de representación. Esta expectativa fue claramente articulada por los líderes del Sur a lo largo de la 16ª revisión, a través de Declaraciones del grupo BRICS y de numerosas Declaraciones ministeriales, incluso del director gerente del FMI.

La propuesta presentada por el Directorio Ejecutivo del FMI recomienda un aumento equiproporcional de las cuotas del FMI en un 50%, pero reduce los Acuerdos Bilaterales de Endeudamiento y los Nuevos Acuerdos para la Obtención de Préstamos a la misma cantidad, sin hacer nada para aumentar la capacidad crediticia general del FMI en un momento de restricción fiscal sistémica en el Sur Global y el aumento proyectado de necesidades de liquidez. Además, la propuesta no hace nada para realinear los porcentajes de votos durante la 16ª revisión, lo que rompe el precedente histórico para garantizar un aumento selectivo de la cuota, confiando únicamente en un aumento equiproporcional. Además, la propuesta en realidad socava los futuros esfuerzos de reajuste, ya que los aumentos selectivos distribuyen las cuotas de acuerdo con una media ponderada de las cuotas parte calculadas actuales y recientes sobre la base del aumento en puntos porcentuales de las cuotas totales, es decir, será necesario crear más cuotas en el futuro para contrarrestar el efecto de este aumento.

El sistema de cuotas del FMI, como instrumento único, destinado a cumplir tres objetivos diferentes -determinar el peso de los votos, establecer el potencial de contribución a los préstamos del Fondo y definir los límites de acceso a los recursos por parte de los prestatarios- no puede cumplir de manera eficaz ni eficiente estos tres objetivos, especialmente porque no permite una representación equitativa de los países miembros del FMI, con Estados Unidos y los países europeos poseyendo el 16,5% y el 29,4%, respectivamente, de los derechos de voto, mientras que los países de ingreso bajo y medio, que son los más propensos a pedir préstamos al FMI, tienen influencia limitada en las decisiones del FMI.

En consecuencia, pedimos que se lleven a cabo las siguientes reformas para mejorar la gobernanza del FMI:

  1. Aumentar la capacidad de recursos del FMI y reformar su gobernanza para hacer frente a las crisis múltiples existentes. Los recursos totales del Fondo suman aproximadamente USD 1 billón, es decir, el 1,67% del PIB mundial. Esto puede ser suficiente para financiar una o varias crisis de países, pero no es suficiente para hacer frente a las actuales crisis múltiples, en la que las presiones inflacionistas, la inseguridad alimentaria provocada por la guerra rusa en Ucrania, el estancamiento del crecimiento económico y el calentamiento global se superponen y tienen efectos combinados. El FMI necesita un reajuste de las cuotas que refleje con precisión los cambios en la economía mundial y un aumento equiproporcional de las cuotas hasta en un 267%, es decir, USD 1,16 billones para cubrir las necesidades brutas de financiación externa de los países más vulnerables a través de recursos basados en cuotas, mientras que al mismo tiempo una reforma en su asignación de DEG para aumentar el acceso al financiamiento sin condicionalidad y ;a reforma de su gobernanza para garantizar que los países tengan una representación más equitativa en el proceso de toma de decisiones.
  2. Aumentar la proporción de votos básicos en el cálculo de los porcentajes de voto para una representación más equitativa de los países. Los derechos de voto en el FMI representan la suma de sus votos básicos (distribuidos equitativamente entre todos los países miembros) y los votos basados en cuotas. Tras la revisión de las cuotas de 2008, la proporción de votos básicos representa el 5,5% del porcentaje total de votos, lo que supone una disminución en comparación con la proporción inicial del 11,3 %.  Hacemos un llamamiento al FMI para que aumente los votos básicos al menos hasta la proporción del 20% siguiendo el modelo del Banco Asiático de Desarrollo, para tener en cuenta la falta de aumento proporcional en las últimas décadas y avanzar hacia principios de gobernanza más democráticos que mejoren la legitimidad del FMI.
  3. Desvincular los Derechos Especiales de Giro de las Cuotas. Mientras los Derechos Especiales de Giro continúen vinculados al sistema de cuotas, serán distribuidos de manera desigual, con base en el tamaño relativo de las economías de los países en lugar de en las necesidades de financiamiento. La asignación de DEG de 2021 demostró que los países que necesitaban más apoyo financiero recibían la asignación de DEG más baja: solo el 2,4 % se destinaba a los países menos desarrollados (LDC, por su sigla en inglés) y el 35,6 % a los países de ingreso medio (USD 231.400 millones). La discrepancia entre la asignación de DEG y las necesidades de financiamiento de los países es aún más visible en el uso de DEG, ya que los países en desarrollo tienen una tasa media de utilización de DEG del 42%. Por otro lado, las economías avanzadas apenas han utilizado sus DEG, una tasa de solo 5,9%, debido a su mayor acceso ilimitado a las monedas de reserva y a su mayor margen fiscal para responder a shocks como la pandemia de Covid-19. MAunque el G20 prometió reencauzar USD 100.000 millones en DEG en beneficio de los países vulnerables en octubre de 2021, algunas contribuciones se atrasaron debido a los marcos jurídicos nacionales. A pesar de su objetivo de corregir las deficiencias en la asignación de DEG, los mecanismos de recanalización del FMI crean externalidades negativas adicionales al transformar los DEG en deuda, crear barreras de acceso e incluir condicionalidades de políticas. En este contexto, instamos al FMI a que apoye las actividades de la propuesta de la UNCTAD de desvincular los DEG del sistema de cuotas para garantizar que el financiamiento se libere en función de las necesidades a fin de gestionar las crisis de manera más eficaz.

Atentamente, los abajo firmantes:

Action Corps (USA)

Alliance Sud

Alternative Law Collective

Bretton Woods Project

ChristianAid

CNCD-11.11.11

Debt Justice Norway

Eurodad

MenaFemMovement for Economic, Development and Ecological Justice

Oxfam International

Partners In Health

Red Latinoamericana por Justicia Económica y Social – LATINDADD

Tax and Fiscal Justice, Nepal

The Sentry

WEED – World Economy, Ecology & Development

Wemos

Womanifesto 2.019 Diaspora

Andreas Missbach

Anrike Visser

Ausi Kibowa

Dr. Aderonke Adesanya

Dario Zuddu

Julie Rødje

Shereen Talaat

Keshab Khadka

Mojubaolu Olufunke Okome

OLu Toluhi