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La deuda de gas de Ghana es una advertencia mientras el Banco Mundial reconsidera el apoyo a los proyectos de exploración y producción de gas

Photo of Ghana's then-energy minister, Dr Mohammed Amin Adam, in an Energizing Africa flagship event during the World Bank 2024 Spring Meetings in Washington DC. Photo: World Bank.
Ghana's then-energy minister, Dr Mohammed Amin Adam, takes part in an Energizing Africa flagship event during the World Bank 2024 Spring Meetings in Washington DC. Photo: World Bank.

Resumen de artículo

Un informe del mes de abril de ActionAid Ghana y la organización de la sociedad civil SOMO, con sede en los Países Bajos, proporcionó una evaluación fulminante del descarrilado progreso del desarrollo de Ghana, tras el descubrimiento de petróleo y gas en alta mar en 2007, en medio del fuerte apoyo del Banco Mundial para el desarrollo de gas del país.

El informe se publica en un momento en que el directorio del Banco Mundial está supuestamente reconsiderando su decisión de 2017 de eliminar progresivamente las inversiones en exploración y extracción (upstream) de gas (véase el Observador de Verano de 2025y el de Primavera de 2018).

El informe, Gaslighting Ghana: How World Bank-backed projects drive crippling energy debt and fossil fuel dependency in Ghana, señaló: “Para 2022 Ghana se vio incapaz de cumplir con las obligaciones de pago de la deuda por tercera vez desde que se convirtió en un país productor de combustibles fósiles”, a pesar de que el FMI inicialmente elogió los ingresos del petróleo y el gas como clave para el desarrollo económico del país, y el Banco Mundial invirtiera fuertemente en el sector.

El documento señaló que el desarrollo de las reservas de gas mar adentro de Ghana y el desarrollo simultáneo de nuevas centrales eléctricas de gas propiedad de operadores independientes, ambos respaldados por el Grupo del Banco Mundial, han significado que “Ghana tiene actualmente un sector energético costoso y poco confiable que requiere cientos de millones de subsidios públicos cada año para mantenerse a flote, incluidos los pagos para cumplir con las controvertidas obligaciones con empresas extranjeras”.

En 2015 el Grupo Banco Mundial respaldó el emblemático yacimiento de gas marino de Ghana, Sankofa, con USD 1.200 millones en financiamiento y garantías, y en las últimas décadas ha comprometido casi USD 2.000 millones para el petróleo de Ghana (véase el Observador de Primavera de 2020). En general, el desarrollo de gas de Ghana se ha estructurado a través de asociaciones público-privadas con cláusulas de ‘consume o paga’ que garantizan pagos regulares a los inversores extranjeros, ya sea con o sin necesidad de energía, “lo que drena colectivamente más de USD 1.000 millones de fondos públicos de Ghana anualmente”, según el informe Gaslighting Ghana.

Los ciudadanos de Ghana pagan la factura del exceso de optimismo del Banco Mundial, mientras los inversores extranjeros sacan provecho

Según un documento de 2024 del proyecto Programa por Resultados (P4R, por su sigla en inglés) del Banco Mundial, “Ghana fue uno de los primeros países del África subsahariana en desagregar su sector eléctrico y acoger a productores independientes de energía (IPP, por su sigla en inglés)”, siguiendo un modelo de reforma liderado por el Banco Mundial que ha sido cada vez más criticado por los sindicatos y las organizaciones de la sociedad civil (véase el Briefing, Gambling with planet’s future?).

Este enfoque liderado por el sector privado sigue siendo ampliamente promovido por el Banco, incluso a través de los objetivos de política en el marco de la 21ª reposición de recursos de la Asociación Internacional de Fomento (AIF) – su brazo para países de ingreso bajo – destinados a hacer que los servicios públicos de energía sean más ‘fiscalmente sostenibles’, y a través de pactos energéticos nacionales vinculados a su nueva iniciativa de acceso a la energía Misión 300 en África subsahariana (véase el Observador de Verano de 2025; el Dispatch Springs 2025).

Los ciudadanos de Ghana han soportado la carga de las crecientes deudas de su desarrollo de gas. En las Reuniones de Primavera de 2024, el entonces ministro de Energía de Ghana, el Dr. Mohamed Amin Adam dijo que el país ha acordado aumentar los aranceles en un 70%, como parte de la última ola de reformas exigidas por el Banco Mundial, vinculadas a un acuerdo de financiamiento P4R de USD 260 millones firmado en mayo de 2024. Este ajuste refleja, en parte, el costo cada vez más caro de la electricidad en Ghana, ya que los IPP proporcionan electricidad a tarifas significativamente más altas que en la vecina Nigeria, según el informe Gaslighting Ghana.

John Nkaw, director nacional de ActionAid Ghana, rechazó el enfoque político del Banco en el prólogo del informe Gaslighting Ghana, señalando: “El futuro energético de Ghana debe ser resiliente al clima, gobernado democráticamente y libre de acuerdos explotadores relacionados con los combustibles fósiles. Pedimos el fin de los nuevos proyectos de carbón, petróleo y gas, la cancelación de la deuda de los combustibles fósiles y un cambio audaz hacia la inversión pública en sistemas de energía renovable que satisfagan las necesidades de las personas”.