Un nuevo informe de ActionAid International destaca los costos humanos de la austeridad en salud y educación
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Resumen de artículo
Un nuevo informe de ActionAid International, titulado The Human Cost of Public Sector Cuts in Africa, analizó los impactos de la austeridad en la salud y la educación en seis países del África subsahariana. La investigación, realizada a través de entrevistas y grupos focales con 616 personas en localidades rurales y urbanas, puso de relieve que estos recortes están suponiendo una carga para las personas, y que las mujeres y las niñas son las que más sufren. El estudio reveló que los docentes de África han perdido hasta la mitad de sus ingresos en los últimos cinco años, mientras que el 97% de los trabajadores de la salud encuestados dijeron que sus salarios no son suficientes para cubrir los gastos de alimentación, electricidad y del hogar.
Junto con el empeoramiento de las perspectivas de crecimiento económico mundial, el aumento del costo del capital y las presiones de la deuda (véase el Observador de Primavera de 2025), agravados por los continuos recortes de la asistencia oficial para el desarrollo, las instituciones financieras internacionales, incluido el FMI, continúan empujando países a la austeridad (véase el Observador de Otoño de 2024 y el de Verano de 2024), lo que disminuye la capacidad de los países para cumplir con sus obligaciones en materia de derechos humanos y responder a las necesidades básicas de sus ciudadanos. La austeridad también está vinculada a una mayor inestabilidad política y social, tal como ha reconocido el propio FMI.
“La crisis de la deuda y la insistencia del FMI en recortar los servicios públicos en favor del pago de la deuda han obstaculizado gravemente las inversiones en salud y educación en toda África”, dijo Andrew Mamedu, de ActionAid Nigeria. “En 2024, Nigeria asignó solo el 4% de los ingresos nacionales a la salud, mientras que un asombroso 20,1% se destinó al pago de la deuda. Esto no solo es absurdo, sino insostenible a largo plazo, mientras que, una vez más, la carga de la deuda recae sobre los más marginados. Esto tiene que terminar. La vida de millones de personas depende de ello”, agregó.