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El futuro del trabajo en materia climática del FMI es incierto, mientras la crisis climática se intensifica

IMF Managing Director Kristalina Georgieva speaks at the 2024 World Bank and IMF Annual Meetings in Washington DC. Photo: Grant Ellis/World Bank.
IMF Managing Director Kristalina Georgieva speaks at the 2024 World Bank and IMF Annual Meetings in Washington DC. Photo: Grant Ellis/World Bank.

Resumen de artículo

  • A pesar de los crecientes costos económicos de los impactos climáticos y la primacía de la tecnología verde en las tensiones geopolíticas, EE.UU. insiste en que el clima no es “central” para el trabajo del Fondo.
  • La influencia del mayor accionista del FMI amenaza con profundizar la crisis de legitimidad del FMI.
  • Revisiones clave de políticas listas para delinear el futuro del trabajo del FMI en el clima.

El futuro de los esfuerzos del FMI para incorporar el clima en su trabajo – una prioridad clave de la Directora Gerente del FMI, Kristalina Georgieva, durante su primer mandato – parece incierto, dada la creciente hostilidad de Estados Unidos, el mayor accionista del Fondo, a esta agenda.

El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, no ocultó la posición de Estados Unidos sobre el tema durante un discurso al margen de las Reuniones de Primavera del Banco Mundial y el FMI en el Instituto Internacional de Finanzas, en abril. “El FMI… [hoy] dedica tiempo y recursos desproporcionados a trabajar en el cambio climático, el género y los problemas sociales”, dijo Bessent. “Estos problemas no son parte de la misión del FMI”, agregó.

La posición de Estados Unidos de que el clima no es “central” para el trabajo del FMI no se ajusta al rápido aumento de los daños económicos de la crisis climática y las interrelaciones entre la tecnología verde y las renovadas tensiones geopolíticas – los cuales están dando forma cada vez más a la estabilidad macroeconómica y financiera de los países, que son fundamentales para el mandato del Fondo.

Mohamed Nasheed, Secretario General del Foro de Vulnerabilidad Climática (CVF, por su sigla en inglés), señaló en un artículo de opinión del 27 de agosto en Newsweek que la emergencia climática amenaza con desencadenar una grave crisis de deuda entre los 74 países en desarrollo vulnerables al clima representados por el Grupo V20 del CVF, en los que viven 1.700 millones de personas. “[Los países del V20 tienen] vencimiento de servicios de la deuda por USD 746.000 millones entre este año y 2031, aproximadamente cuatro veces el total de nuestras necesidades de financiamiento para respaldar nuestros planes climáticos”, escribió Nasheed. “Esta es una carga paralizante para los países que enfrentan costos crecientes en daños climáticos causados por una crisis que hicimos poco para crear”, agregó.

Tras un informe de Bloomberg del 11 de septiembre informando de que los equipos de clima y género del FMI se han integrado en una unidad más grande, el papel del clima en el trabajo del FMI se volverá a litigar en dos próximas revisiones, la Revisión Integral de la Supervisión (CSR, por su sigla en inglés) (véase el Observador de Verano de 2025) y la Revisión de la Condicionalidad (RoC; véase el Observador de Otoño de 2025). La Oficina de Evaluación Independiente del Fondo también está trabajando en una evaluación del trabajo climático del FMI desde el lanzamiento de su estrategia climática de 2021 (véase el Observador de Otoño de 2021), que se publicará el próximo año. En conjunto, estos eventos marcan un movimiento fundamental para el futuro del trabajo del FMI en materia de clima.

Asuntos pendientes: El enfoque del FMI sobre el clima sigue fragmentado

A pesar de la afirmación surrealista de Georgieva de que el FMI “no tiene expertos en clima” durante una conferencia de prensa en las Reuniones de Primavera (véase el Dispatch Springs 2025), en realidad, el trabajo climático del FMI se ha acelerado desde 2019, y el FMI posicionó el clima como un elemento central de su trabajo a partir de 2021 a través de su inclusión en la Revisión Integral de la Supervisión realizada ese año (véase el Observador de Verano de 2021), y de una estrategia climática del personal técnico publicada poco después (véase el Observador de Otoño de 2021). Los accionistas del FMI también aprobaron la creación del Fondo Fiduciario para la Resiliencia y la Sostenibilidad en 2022, que tiene el mandato de ayudar a los países a abordar las futuras necesidades de balanza de pagos relacionadas con el cambio climático (véase Al interior de las instituciones, What is the IMF Resilience and Sustainable Trust?).

Sin embargo, una nueva investigación de la organización internacional de la sociedad civil Recourse publicada el 6 de octubre constató que el creciente enfoque del FMI en el clima es desigual y, a menudo, está en tensión con su asesoramiento basado en la austeridad en los programas de préstamos y la supervisión. Al revisar la supervisión del FMI desde 2022, Recourse encontró que el FMI sigue centrándose en gran medida en cuestiones prioritarias históricas, como la fijación del precio del carbono y la eliminación de subsidios, dejando de lado generalmente un análisis más completo en su supervisión sobre qué tipos de financiamiento verde se necesitan para garantizar una transición de toda la economía. La integración del clima en sus evaluaciones de sostenibilidad de la deuda también sigue siendo limitada.

“El FMI ha logrado avances extremadamente lentos en el apoyo a los países para el cumplimiento de los objetivos del Acuerdo de París”, dijo Federico Sibaja de Recourse. “La CSR y la RoC deberían ser la oportunidad para abordar estos problemas, pero los llamamientos de la actual administración estadounidense para detener el trabajo climático por completo amenazan con socavar esto”, agregó.

Mientras tanto, la investigación del personal técnico del FMI en los últimos años ha señalado una cantidad de formas en las que el clima es un “problema macroeconómico crítico”, pero estos hallazgos aún no se han integrado completamente en la política del FMI. Por ejemplo un documento de investigación del FMI de 2023 sobre los ‘efectos indirectos’ asociados con una transición descoordinada hacia un futuro energético bajo en carbono constató que: “Durante el período de ‘transición media’ [cuando la energía renovable desplaza cada vez más los activos de combustibles fósiles],… los riesgos transfronterizos podrían generar o exacerbar la inestabilidad en las esferas económica, política y financiera, lo que puede llegar a ser perjudicial para el propio proceso de transición global”.

El aparente efecto escalofriante de la nueva administración estadounidense en la política climática del Fondo, en medio de la guerra más amplia de Estados Unidos contra la ciencia climática y la retirada del financiamiento climático – vuelve cada vez más probable una transición caótica. En este contexto, es probable que el enfoque fragmentado del FMI sobre el clima profundice su actual crisis de legitimidad (véase el Observador de Otoño de 2025).