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Estallan protestas masivas en Angola tras la eliminación de los subsidios a los combustibles respaldados por el FMI

Petrol station in Luanda, Angola. Photo: Fabio Vanin
Petrol station in Luanda, Angola. Photo: Fabio Vanin

Resumen de artículo

  • El gobierno angoleño elimina los subsidios a los combustibles en medio de una alta deuda y estrictas presiones fiscales a instancias del Fondo y el Banco.
  • La sociedad civil advierte que sin un alivio más amplio de la deuda, esto simplemente traslada la carga a los pobres.

A finales de julio, Angola vivió protestas masivas después de que el gobierno aumentara los precios del diésel un 33%, como parte de un programa de recortes de subsidios al combustible respaldado por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y su organización hermana, el Banco Mundial.

El Informe del Artículo IV del FMI de 2024 (véase Al interior de las instituciones, IMF Surveillance) dice que Angola necesita “volver a una senda de consolidación fiscal”, argumentando que los subsidios son fiscalmente costosos, desplazan el gasto social esencial y benefician desproporcionadamente a los hogares más ricos. Del mismo modo, el Banco ha impulsado recortes de subsidios como condición para su préstamo basado en políticas (véase Al interior de las instituciones, Development Policy Financing).

Además, tal como afirma el West Africa Weekly, “en Angola, donde el transporte público, la agricultura y los mercados informales dependen en gran medida del combustible barato, el costo social de una eliminación repentina ha sido severo”. Esto es particularmente preocupante dado que en Agola el desempleo se mantiene en el 14,5%, la inflación en el 27,5% y los salarios siguen estancados.

Aunque el Fondo y el Banco abogan por medidas compensatorias, como la expansión del programa Kwenda de transferencia de efectivo para proteger a los hogares vulnerables, las organizaciones de la sociedad civil (OSC) han destacado repetidamente las fallas de focalización e implementación de dichos programas de mitigación (véase el Observador de Primavera de 2024), con el mismo Banco informando limitaciones del sistema Kwenda.

Catherine Mithia, de la African Network on Debt and Development (AFRODAD), argumenta: “Si bien el FMI considera que los subsidios a los combustibles son un instrumento de política regresivo, es un salvavidas para la mitad de la población de Angola que vive con 2 dólares al día. Eliminar el subsidio antes de que el gobierno implemente programas de red de seguridad social muy necesarios para la población más vulnerable probablemente aumentará aún más los disturbios”.

El control de la deuda y la austeridad

Angola enfrenta obligaciones del servicio de la deuda por aproximadamente USD 58.600 millones este año, que representan el 63% de su PIB. La Evaluación de la sostenibilidad de la deuda (DSA, por su sigla en inglés) de 2024 del FMI declaró que se “esperaba que la deuda disminuyera”, pero que Angola todavía corre un alto riesgo de problemas de endeudamiento, citando una fuerte exposición cambiaria (con el 80% de la deuda en moneda extranjera) y la dependencia de los volátiles precios del petróleo. Sin embargo, según la DSA, se espera que esta disminución proyectada se produzca con el ajuste fiscal, y las autoridades planean continuar con la reforma de los subsidios y apuntar a ahorros del 2,1% del PIB en el presupuesto de 2025.

Las OSC han criticado al Fondo y al Banco por evitar las etiquetas de deuda “insostenible” – lo que podría desencadenar la reestructuración de la deuda – y, en su lugar, depender de la consolidación fiscal para generar crecimiento (véase el Observador de Otoño de 2022). En la práctica, esto generalmente significa recortes profundos en los servicios esenciales y el gasto productivo. En Angola, el gasto en servicios sociales se ha reducido en más del 55% desde 2015, según la OSC británica Debt Justice. La sociedad civil ha estado pidiendo un alivio incondicional de la deuda para crear un espacio fiscal genuino para la inversión social, en lugar de trasladar la carga a los pobres a través de la eliminación de subsidios, solo para que los ahorros se desvíen al pago de la deuda.