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Asegurar un papel para el sector privado: La primera transacción de titularización de la CFI tiene como objetivo la movilización de capital privado, ¿pero a qué costo?

IFC Managing Director, Makhtar Diop, at the CSO Townhall with the WBG President in October 2025. Photo: World Bank / Flickr.
IFC Managing Director, Makhtar Diop, at the CSO Townhall with the WBG President in October 2025. Photo: World Bank / Flickr.

Resumen de artículo

  • La CFI ha realizado su primera transacción de titularización, que comprende una obligación de préstamo garantizada de USD 510 millones respaldada por 57 préstamos del sector privado.
  • La operación aumenta la capacidad crediticia de la CFI, pero persisten las preguntas sobre el impacto en el desarrollo.

La Corporación Financiera Internacional (CFI), el brazo del sector privado del Grupo del Banco Mundial (GBM), ha realizado su primera transacción de titularización, bajo un nuevo formato que busca “atraer capital privado institucional a los mercados emergentes”, utilizando un modelo de ‘originar para distribuir’, específicamente para las inversiones en mercados emergentes.

A finales de septiembre, antes de las Reuniones Anuales del Banco Mundial y el FMI celebradas en octubre en Washington DC, el Banco emitió un comunicado anunciando el cierre de una obligación de préstamo garantizada (CLO, por su sigla en inglés) por USD 510 millones, respaldada por 57 préstamos del sector privado (que se agrupan y se venden en tramos). El presidente del Banco Mundial, Ajay Banga, dijo recientemente al Financial Times que pretendía que este fuera el inicio de descargas regulares de sus préstamos a inversionistas privados y señaló que “la cantidad de capital privado que fluye hacia los mercados emergentes no ha cumplido la promesa de miles de millones a billones”, a pesar de los anuncios anteriores del Banco (véase el Observador de Verano de 2025).

El proceso de titularización, mediante el cual los préstamos (en este caso, préstamos originados por la CFI) se agrupan y se vuelven a empaquetar en valores negociables, tiene como objetivo aumentar la capacidad de préstamo de la CFI y atraer a más inversionistas del sector privado a los mercados emergentes, mediante la creación de una nueva clase de activos que cumpla con las normas de inversión institucional. Bajo el liderazgo de Banga – exdirector ejecutivo de Mastercard – y en medio de recortes generalizados a la Asistencia Oficial para el Desarrollo (AOD), el Banco se ha encomendado la tarea de encontrar nuevas formas de movilización de capital privado y aumentar las opciones de financiamiento para su trabajo.

Impacto en el desarrollo en riesgo

A diferencia del modelo típico de eliminación del riesgo, que ve a los bancos de desarrollo y los Estados asumir el riesgo en nombre del sector privado – para lo cual el Banco tiene su rama dedicada, la Organismo Multilateral de Garantía de Inversiones (OMGI; véase el Observador de Otoño de 2017) – la titularización puede liberar capital y balances para crear capacidad adicional para la concesión de préstamos, y potencialmente eliminar el riesgo – ya que los activos se transfieren – aunque Banga ha señalado que la eliminación del riesgo no era el propósito principal. Un informe de 2019 de la Profesora Daniela Gabor, Securitization for Sustainability, destaca que dicho modelo de financiamiento se vuelve rápidamente turbio y opaco cuando los bancos mundiales y paralelos se involucran, lo cual es especialmente notable bajo el modelo de desarrollo de la CFI que ha sido cuestionado por observadores del Banco durante años por priorizar la rentabilidad sobre el impacto en el desarrollo. Esto se produce en medio de temores sobre el futuro de los mecanismos de rendición de cuentas en el Banco Mundial, con la posibilidad actual de que el Mecanismo Independiente de Rendición de Cuentas del GMB y el Defensor del Pueblo de la CFI y el OMGI puedan fusionarse (véase el Observador de Invierno de 2025).

Igual pero diferente

En un momento en que las instituciones financieras internacionales están siendo escudriñadas por el papel que desempeñan en el desarrollo y en la arquitectura financiera internacional (véase el Dispatch Annuals 2025), la última medida del Banco para movilizar financiamiento privado indudablemente se recibirá con escepticismo respecto a su valor para lograr objetivos de desarrollo como los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y, de hecho, la transformación económica. Otros también han cuestionado la diferencia entre privatización y titularizaciones, cuando ambas requieren que las entidades públicas renuncien al control sobre los activos. Si bien grupos como el Grupo de los 24 brindaron un apoyo explícito al anuncio, el informe de Gabor cuestiona si las titularizaciones como instrumento de reducción de riesgos serían conducentes al logro de los ODS y, concluye que, bajo el Consenso de Wall Street (que ve el desarrollo internacional como una oportunidad para las ganancias del financiamiento mundial), las ganancias potenciales de vender préstamos de financiamiento para el desarrollo a los mercados “se exageran, mientras que se minimizan los costos, en términos de cambios estructurales en el sector financiero, privatización (de facto) de los servicios públicos a través de asociaciones público-privadas (APP) y reducción del espacio de políticas para un estado de desarrollo verde”.