+++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++ Observador de Otoño de 2022 de Bretton Woods Un examen crítico trimestral de la evolución de la situación en el Banco Mundial y el FMI Publicado por el BRETTON WOODS PROJECT Trabajando con ONG e investigadores para monitorear el Banco Mundial y el FMI +++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++ 1. Revisión del G20 pide un aumento de los préstamos de los BMD, mientras el Banco Mundial ignora la urgente necesidad de cambios en las políticas 2. Uber Files y la campaña Back off BlackRock exponen el ‘lavado rosa’ como el corazón de la agenda de empoderamiento económico de las mujeres empresarias 3. Se necesita una reforma de las cuotas en el FMI para abordar los desafíos del siglo XXI Análisis externo de Lara Merling, Global Development Policy Center, Boston University 4. El FMI busca liberar el financiamiento privado para el clima, mientras los expertos cuestionan el modelo estatal de reducción de riesgos 5. Pakistán pide reparaciones climáticas, mientras las OSC presionan por una nueva asignación de DEG para aliviar las múltiples crisis 6. Análisis de la sostenibilidad de la deuda del FMI en tiempos de crisis agravantes: aún inadecuado para el propósito 7. El hecho de que el Banco Mundial no revele detalles de la contabilidad del financiamiento climático abre al escrutinio su afirmación de que es el principal financiador verde Análisis externo de Jason Farr, James Morrisey y Christian Donaldson, Oxfam 8. Los mecanismos de rendición de cuentas del Banco Mundial todavía tienen un largo camino que recorrer 9. Los nigerianos se preparan para facturas más altas mientras el Banco presiona para eliminar los ‘ineficientes’ subsidios a la energía ===================================================================== FINANZAS/análisis Revisión del G20 pide un aumento de los préstamos de los BMD mientras el Banco Mundial ignora la urgente necesidad de cambios en las políticas. RESUMEN - La revisión independiente del G20 de los marcos de adecuación de capital de los BMD pide reformas para permitir un aumento de los préstamos - El marco de respuesta a la crisis del Banco Mundial propone la continuación del enfoque dirigido por el mercado y las reformas conexas - El Banco subraya que su estructura de capital no se desarrolló para responder a múltiples crisis, lo que aumenta la posibilidad de un futuro incremento del capital El G20 publicó en julio una revisión independiente de los marcos de adecuación de capital (MAC) de los bancos multilaterales de desarrollo (BMD). La revisión sigue a un Plan de Acción del G20 de 20 15 sobre optimización de balances y, tal como se resumió en un artículo de Devex en julio, propuso que los BMD emprendan acciones concertadas para impulsar sus préstamos, incluida una menor dependencia de las evaluaciones externas de calificación crediticia. En el examen se hizo hincapié en que las recomendaciones propuestas darían lugar a una mayor capacidad de préstamo por parte de los BMD en tiempos de extremas limitaciones de recursos, lo que mejorará la respuesta a las crisis mundiales. También en julio, el Banco Mundial publicó un informe titulado Navigating Multiple Crises, Staying the Course on Long-term Development [Navegar las crisis múltiples, mantener el curso hacia el desarrollo a largo plazo], que describe muy bien la respuesta de la institución a “las crisis que afectan a los países en desarrollo”. El informe sigue a la ‘Hoja de ruta propuesta’ del Banco lanzada en abril, en respuesta a la guerra en Ucrania. Establece cuatro pilares interrelacionados, que combinan la respuesta a las crisis y el desarrollo a largo plazo: i) responder a la inseguridad alimentaria; ii) proteger a las personas y preservar los puestos de trabajo; iii) fortalecer la resiliencia; iv) fortalecer las políticas, las instituciones y las inversiones. El informe del Banco hace una lectura sombría y afirma que las crisis son consecuencia de una combinación de la “pandemia de COVID-19, la guerra en Ucrania, la seguridad alimentaria y nutricional, los altos precios de la energía, el endurecimiento de las condiciones financieras, el riesgo de problemas de deuda y las perturbaciones climáticas”. Si bien se hace referencia al aumento de la desigualdad, no se la incluye en los elementos que comprenden las crisis actuales. También es notable por su ausencia la crisis de austeridad y la mención de la falta de avances en la transformación económica (véase el Observador de Invierno de 2017-2018), con muchos países que aún dependen de las exportaciones de productos básicos, y la disminución a largo plazo de la capacidad estatal resultante, en gran medida, de las políticas respaldadas por el Banco Mundial y el FMI, como la privatización de la salud, la educación y otros servicios públicos esenciales (véase el Observador de Verano de 2022, el de Verano de 2 021 y el de Invierno de 2020). Optimización de los balances de los BMD: ¿Dónde está la optimización del impacto en el desarrollo? Rodolfo Lahoy, de la organización de la sociedad civil filipina IBON International, habló en nombre de muchas comunidades e individuos afectados negativamente por las políticas del Banco Mundial enfatizando que “el Banco habla de respuesta a las crisis, pero permanece en silencio sobre su propia responsabilidad en las crisis. Cada día que pasa sin que el Banco cambie su enfoque de desarrollo, incluso evadiendo la responsabilidad por los fracasos de las políticas, más entendemos por qué los movimientos sociales son escépticos sobre sus continuas operaciones en el Sur Global”. El marco de respuesta a la crisis del Banco Mundial deja en claro que el capital adicional puesto a disposición a través de cambios en su MAC no logrará el mayor impacto en el desarrollo que se necesita con urgencia. Es revelador que el informe no considere ningún vínculo entre las crisis que identifica y la dependencia del Banco de los enfoques del desarrollo financierizados y dirigidos por el sector privado (véase el Observador de Primavera de 2022; Dispatch Springs 2 020). Es decepcionante, por ejemplo, que las referencias a la evolución de la crisis de la seguridad alimentaria no hablen de los impactos bien documentados de la financierización de la producción de alimentos y la especulación financiera relacionada con los precios de los alimentos (véase el Observador de Verano de 2022 y el de Primavera de 2020). Del mismo modo, si bien el informe destaca que “la distribución y administración de vacunas sigue siendo una necesidad urgente”, se abstiene de comentar las consecuencias catastróficas de la falta de voluntad de algunos de sus principales accionistas - y la oposición del presidente del Banco Mundial, David Malpass - para apoyar la renuncia temporal a los derechos de propiedad intelectual (ADPIC) con el fin de facilitar la producción urgentemente necesaria de vacunas contra el Covid-19 en los países de ingreso medio y bajo (véase el Observador de Verano de 2022 y el de Primavera de 2021). Tampoco aborda el impacto negativo bien documentado de la privatización de los servicios públicos, incluidos los servicios de salud, respaldada por el Banco (véase el Observador de Verano de 2022). Las implicaciones de estas deficiencias se ven agravadas por el hecho de que el tercer pilar del enfoque propuesto se centra precisamente en la preparación para crisis y pandemias y el apoyo a los “sistemas de protección social adaptativos”, en lugar de hacerlo en la cobertura universal. Respuesta anclada en reformas institucionales que permitan el GRID Las preocupaciones de la sociedad civil se ven exacerbadas aún más por el enfoque propuesto por la visión de Desarrollo Verde, Resiliente e Inclusivo (GRID, por su sigla en inglés) del Banco. El informe enfatiza que “las intervenciones del Grupo Banco Mundial (GBM ) en el marco del Pilar 4 se centrarán en políticas a largo plazo para avanzar en la agenda del GRID y ayudar a reconstruir mejor”. Esto a pesar de las críticas a largo plazo de la sociedad civil y otros al marco de Maximizar el Financiamiento para el Desarrollo del Banco (véase el Observador de Verano de 2017), ahora incorporado al GRID, tal como se discutió en el Foro de Políticas de la Sociedad Civil de las Reuniones de Primavera del pasado mes de abril. Es preocupante que el informe enfatice en todo momento que las respuestas del Banco dependerán mucho del Financiamiento de Políticas de Desarrollo (FPD), un instrumento que exige condiciones (es decir, ‘acciones previas’) a cambio de préstamos o donaciones de apoyo al presupuesto, y que queda fuera de las salvaguardias sociales y ambientales de la institución (ver el Dispatch Springs 2021), tal como se describe en una respuesta de la sociedad civil a la retrospectiva del FPD de diciembre. Es evidente que el FPD seguirá utilizándose activamente para integrar las reformas que el Banco considere necesarias con el fin de crear un entorno propicio para las empresas, lo que agravará las consecuencias negativas a largo plazo de lo que la profesora Daniela Gabor de la Universidad de Bristol llama el Consenso de Wall Street, es decir, la ‘reducción del riesgo’ de las inversiones del sector privado por parte de los BMD y los Estados (véase el Observador de Otoño de 2022 y el Dispatch Annuals de 2021). El documento destaca que el Banco Mundial proyecta el desembolso de USD 170.000 millones (con USD 60.000 millones en ‘beneficios climáticos colaterales’) en apoyo a su respuesta a la crisis durante los próximos 15 meses (abril de 2022 a junio de 2023). Sin embargo, destaca que el plan de financiamiento propuesto a 15 meses “estirará las finanzas del GBM y limitará la disponibilidad de financiamiento del Banco Mundial en años posteriores”, lo que plantea la posibilidad de un futuro aumento de capital en el horizonte (véase el Observador de Otoño de 2018). El marco de respuesta a las crisis propuesto por el Banco deja en claro que la propuesta del G20 no hace nada para abordar la necesidad fundamental de reformas de políticas de los BMD, necesarias para garantizar que el aumento de los recursos contribuya a las soluciones a las múltiples crisis que enfrentan la humanidad y, en especial, los más pobres. bit.ly/WBGLending ===================================================================== En este número - Se necesita una reforma de las cuotas en el FMI para abordar los desafíos del siglo XXI Lara Merling, Global Development Policy Center - Pakistán pide reparaciones climáticas, mientras las OSC presionan por una nueva asignación de DEG para aliviar las múltiples crisis - Análisis de la sostenibilidad de la deuda del FMI en tiempos de crisis agravantes: aún inadecuado para el propósito - El hecho de que el Banco Mundial no revele detalles de la contabilidad del financiamiento climático abre al escrutinio su afirmación de que es el principal financiador verde, Jason Farr, James Morrisey y Christian Donaldson, Oxfam ===================================================================== DERECHOS/noticias Uber Files y la campaña Back off BlackRock exponen el ‘lavado rosa’ como el corazón de la agenda de empoderamiento económico de las mujeres empresarias Tras las protestas de las organizaciones de la sociedad civil (OSC), ONU Mujeres ha suspendido una controvertida asociación con BlackRock, la administradora de fondos de inversión más grande del mundo. Casi 6 00 OSC firmaron una carta en agosto en la que exigían su terminación, citando la historia de BlackRock como una institución “en bancarrota moral” y un importante inversor en combustibles fósiles y fabricantes de armas. Este caso refleja intentos cada vez más descarados de captura empresarial de las esferas de desarrollo y gobernanza mundial a través del ‘lavado rosa’, que permite a las empresas posicionarse como empoderadoras de las mujeres, mientras emprenden acciones que las perjudican en busca de ganancias. Esto no ha impedido que la Corporación Financiera Internacional (CFI ), el brazo del sector privado del Banco Mundial, se asocie con Uber y promocione la economía gig[IA1] [forma de trabajo donde las personas desempeñan trabajos temporales o realizan tareas específicas, que cobran de forma independiente sin tener que trabajar para un empleador] para “empoderar económicamente a las mujeres”. Los recientes ‘Uber Files’ son un ejemplo de ello, ya que Uber afirma que empodera a las mujeres, al tiempo que socava los derechos laborales (véase el Observador de Verano de 2021). En respuesta a los ‘Uber Files’, la profesora Kate Bedford de la Universidad de Birmingham enfatizó que “[la participación de la CFI] es importante porque el GBM [Grupo Banco Mundial] es muy influyente en el desarrollo internacional”. bit.ly/PinkWashing ===================================================================== FINANZAS/análisis Se necesita una reforma de las cuotas en el FMI para abordar los desafíos del siglo XXI Análisis externo de Lara Merling, Global Development Policy Center, Boston University RESUMEN - Mientras los líderes del FMI se encuentran en las Reuniones Anuales, hay que avanzar en la revisión de las cuotas que debe completarse en 2023 - La actual fórmula de cuotas necesita urgentemente una reforma que permita a los países responder a la escalada de las crisis - Legitimidad del FMI en juego a medida que crecen los riesgos de fragmentación del orden multilateral El FMI es una institución multilateral con afiliación mundial, sin embargo, los países que eligen su liderazgo no representan a la mayor parte de la economía ni de la población mundial. Entonces, ¿por qué son los que tienen la batuta? Un “acuerdo de caballeros” de 1944, otorga a un estadounidense el papel de líder del Banco Mundial y reserva el liderazgo del FMI para un europeo (ver Antecedentes, ¿Qué es el ‘acuerdo de caballeros’?) Las respuestas a las crisis en curso, en particular las subidas de los tipos de interés en las economías avanzadas, que están perjudicando al resto del mundo, refuerzan la sospecha de que estos países velan por sus propios intereses. La dinámica de poder entre la influencia formal e informal de los países sobre otras decisiones en el FMI es similar. Estados Unidos tiene un poder de voto suficiente para vetar decisiones importantes dentro del Fondo y, junto con otros miembros del G7 y la Unión Europea, tienen una mayoría general de votos. El poder de voto de los países está determinado por su cuota, a la que se agrega un número de “votos básicos” distribuidos uniformemente entre todos los miembros. Los votos básicos sólo representan el 5,5% del total, y el poder de voto sigue de cerca la distribución de cuotas (véase Al interior de las instituciones, el Banco Mundial, la gobernabilidad del FMI y la toma de decisiones). Las cuotas también se utilizan para determinar las distribuciones de las asignaciones de Derechos Especiales de Giro (DEG). Los mismos requieren una mayoría del 85%, por lo que quedan sujetos al veto de Estados Unidos. Esto da lugar a una distribución desigual de los DEG, que en gran medida se han destinado a los países de ingreso alto en detrimento de aquellos que necesitan urgentemente recursos adicionales no relacionados con la deuda para responder a la evolución de las crisis (véase el Observador de Otoño de 2021 y el de Primavera de 2021). En el FMI, los 190 países miembros están representados por 24 directores ejecutivos. Once de ellos están controlados por un solo país que tiene la mayoría de los votos. Esta distribución diluye aún más las voces de los países de ingreso medio y bajo, con los países del África subsahariana representados por sólo dos directores ejecutivos. La reforma de las cuotas sigue siendo difícil de alcanzar, lo que refuerza el déficit democrático del FMI Se supone que las cuotas del FMI, asignadas a los países miembros cuando se incorporan al FMI, deben reflejar su importancia relativa en la economía mundial y determinar las contribuciones a los recursos del Fondo. Las cuotas del FMI se revisan periódicamente, pero en los últimos 30 años, sólo dos revisiones dieron lugar a un aumento de las cuotas (véase el Observador de Verano de 2019 y el de Invierno de 201 8). El poder de veto de Estados Unidos ha significado que los cambios recientes en el tamaño y las distribuciones de las cuotas dieran lugar a ajustes en la fórmula, manteniendo el veto de Estados Unidos (véase el Observador de Invierno de 2019). Las afirmaciones de que, para salvaguardar los recursos, es necesario vincular las contribuciones al poder de voto son cuestionables. Para satisfacer las necesidades de financiamiento, el FMI recurrió a acuerdos independientes con países específicos, lo que no les otorga poder de voto adicional. Además, la condición de acreedor preferente del FMI significa que hay pocas razones para preocuparse por la falta de pago de los prestatarios, ya que ese estatus tiene impactos muy negativos en la percepción de su solvencia. Los límites de acceso y las políticas sobre las tasas del FMI siguen basándose estrictamente en las cuotas. El FMI cobra comisiones de penalización, conocidas como recargos (véase Al interior de las instituciones, ¿Qué son los sobrecargos del FMI?), a los países que piden prestado por encima del 187,5% de su cuota o con deuda pendiente después de 36 meses – 56 meses en el caso del crédito en el marco del Servicio Ampliado del FMI (véase el Observador de Invierno de 2022). El FMI argumenta que esto es necesario para desalentar el uso excesivo de recursos por parte de un pequeño número de países. Sin embargo, dado que las cuotas no aumentan para satisfacer las necesidades, es casi la norma que los préstamos superen ese umbral: a julio de 2022, 12 de los 16 préstamos activos superaron el 187,5% de la cuota de cada prestatario. Es probable que esta situación empeore a medida que se oscurezcan las perspectivas económicas mundiales. Las propias métricas y evaluaciones del FMI reconocen que pocos de sus programas tienen éxito en sus propios términos y, en la mayoría de los casos, los países en que se ejecutan programas no cumplen con las proyecciones de crecimiento del FMI (véase el Observador de Otoño de 2022). Las medidas de austeridad impuestas por el FMI están vinculadas a peores resultados en materia de pobreza y desigualdad (véase Observador de Verano de 2022). Sin embargo, los países en el extremo receptor de programas que fracasan o perjudican a las personas, no tienen medios para exigir cuentas al FMI (véase el Observador de Verano de 2022). En los últimos 20 años, de un total de 275 programas del FMI terminados, sólo 7 se encontraban en economías avanzadas y 117 en el África subsahariana, una región que sólo posee el 3,5% de las acciones con derecho a voto. A medida que el FMI aborda el tema del cambio climático, esto significa que las economías avanzadas, históricamente grandes emisores, guiarán y decidirán el enfoque del FMI. Los países del Foro de Vulnerabilidad Climática, que controlan solo alrededor del 5% de los votos, a pesar de ser el hogar de más de 1.400 millones de personas, no tendrán voz en la configuración de la política del FMI (véase el Observador de Otoño de 2022). Para que Estados Unidos y sus colegas cumplan con sus compromisos de apoyar el multilateralismo y un orden “basado en reglas”, deben apoyar las reformas de la estructura de gobernanza del FMI que permitan a todos los países tener voz en la manera en que se hacen las reglas. Sólo un FMI que responda a las necesidades de todos los países miembros y no sólo de los países acreedores y que rinda cuentas cuando fracase, puede mantener su legitimidad. La revisión en curso de las cuotas del FMI, que concluirá a fines de 2023, es la oportunidad perfecta para llevar a cabo estas necesarias reformas. bit.ly/QuotaReformIMF ===================================================================== MEDIO AMBIENTE/noticias El FMI busca liberar el financiamiento privado para el clima, mientras los expertos cuestionan el modelo estatal de reducción de riesgos RESUMEN - Nueva nota del personal técnico del FMI argumenta que el FMI puede desempeñar un “papel catalizador” en la movilización de financiamiento privado para el clima - Los expertos académicos argumentan que los enfoques para descarbonizar las finanzas deben ir más allá de la ‘reducción del riesgo’ hacia ‘políticas de asignación de crédito’ verdes En agosto el FMI publicó una nueva nota del personal técnico sobre el clima titulada Mobilizing Private Climate Financing in Emerging Market and Developing Economies [Movilización del financiamiento privado para el clima en economías de mercados emergentes y en desarrollo], que expuso el papel potencial del FMI para ayudar a aumentar los flujos de financiamiento privado para financiar la acción climática y descarbonizar los mercados financieros. En un blog adjunto del 18 de agosto, la Directora Gerente del FMI, Kristalina Georgieva, argumentó: “Necesitamos un cambio importante para aprovechar el financiamiento público y, especialmente, privado [para el clima]. Con USD 210 billones en activos financieros en todas las empresas,... el desafío para los responsables de la formulación de políticas y los inversores es cómo dirigir una gran parte de estas tenencias a proyectos de mitigación y adaptación al clima”. Según reportó Reuters en julio, la nota del personal, que no es una política oficial del FMI, siguió a los llamados del Tesoro de Estados Unidos para que los bancos multilaterales de desarrollo desarrollen planes para movilizar financiamiento climático privado antes de la 2 7ª Conferencia de las Partes (COP27) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático en noviembre en Egipto. El director ejecutivo de BlackRock, Larry Fink, también pidió que el Banco Mundial y el FMI hagan más para reducir el riesgo de las finanzas privadas para el clima en los mercados emergentes, en una reunión de julio de los ministros de finanzas del G20. Sin embargo, la nota del personal incluía una serie de advertencias sobre los desafíos que enfrenta esa agenda. Los esfuerzos para reducir el riesgo de los proyectos para atraer la inversión del sector privado pueden conducir a importantes pasivos contingentes, donde los Estados sean quienes paguen la factura (ver el Observador de Otoño de 2022). La nota también reconoció el papel inútil que actualmente desempeñan los reclamos de resolución de disputas entre inversores y Estados al proteger las inversiones en combustibles fósiles y frustrar la política climática (véase el Observador de Otoño de 2022 y el de Invierno de 2020). Este señaló que las grandes entradas privadas de financiamiento para el clima que no van acompañadas de un incremento de las capacidades internas en la fabricación baja en carbono o grandes dotaciones de minerales críticos podrían tener un impacto desestabilizador en los países, lo que llevaría al deterioro de la cuenta corriente y afectaría sus perspectivas para la balanza de pagos. La nota del personal técnico del FMI sugirió: “El FMI puede desempeñar un papel importante... [en la movilización de financiamiento privado para el clima] a través de sus instrumentos, incluida la vigilancia, la capacitación, las evaluaciones de riesgos y las herramientas de diagnóstico climático. Además, el Fondo Fiduciario para la Resiliencia y la Sostenibilidad (FFRS), con sede en el FMI, puede actuar como catalizador para movilizar el financiamiento del sector privado” (véase el Observador de Otoño de 2 022). La nota argumenta que las palancas clave que los gobiernos pueden perseguir para atraer financiamiento privado para el clima incluyen anunciar e implementar reformas de políticas relacionadas con el clima; inversión pública en infraestructura verde para crear oportunidades de inversión; el desarrollo de taxonomías ecológicas pertinentes para apoyar la transición con bajas emisiones de carbono. ¿Más allá del consenso climático de Wall Street? Expertos piden enfoques verdes de “asignación de créditos” Ante los crecientes llamamientos a reducir el riesgo de las inversiones verdes para el sector privado, los expertos en política macroeconómica han pedido diferentes vías de política para gestionar la transición efectiva a una economía mundial descarbonizada. Un nuevo documento de trabajo de los académicos Katie Kedward, Daniela Gabor y Josh Ryan-Collins publicado a principios de agosto, pidió un cambio a un ‘régimen de política de crédito verde asignativo’, como una alternativa a la ‘reducción de riesgos’ de las inversiones privadas dirigida por el mercado, con dicho régimen “organizado en torno a objetivos de política industrial verde y misiones verdes acordadas democráticamente”. El documento “se basa en los regímenes de política crediticia de posguerra ... pero también se ocupa de los desafíos específicos que plantean las finanzas basadas en el mercado”. Sobre la nota del personal técnico del FMI, Gabor declaró: “Es genial ver que el FMI reconoce que los recursos fiscales locales solo deberían reducir el riesgo de los flujos privados en combinación con políticas para aumentar las capacidades nacionales de manufactura verde”. “El siguiente paso es que el FMI se tome esto en serio y establezca un marco para esta reducción del riesgo más conectada con el desarrollo”. bit.ly/PrivateClimateFinance ===================================================================== MEDIO AMBIENTE/noticias Pakistán pide reparaciones climáticas, mientras las OSC presionan por una nueva asignación de DEG para aliviar las múltiples crisis RESUMEN - Son esenciales las formas de financiamiento no relacionadas con la deuda, ya que muchos países más amenazados por el cambio climático se enfrentan a una crisis múltiple que amenaza su estabilidad macroeconómica - La pregunta que permanece es cómo el nuevo Fondo Fiduciario para la Resiliencia y la Sostenibilidad del FMI alineará los objetivos de resiliencia con los rígidos límites al gasto del Fondo. A medida que crecen los llamados a las reparaciones ante eventos climáticos en medio del empeoramiento de las crisis climáticas, la marcada brecha entre ellas y la gobernanza económica mundial sigue creciendo. Pakistán es una conmovedora muestra. Tras las históricas inundaciones monzónicas, que afectaron a un tercio de los distritos del país y causaron un estimado de USD 10 mil millones en daños, la ministra del clima de Pakistán, Sherry Rehman, dijo en una entrevista para el periódico británico The Guardian, en septiembre: “Hay tantas pérdidas y daños con tan pocas reparaciones para los países que contribuyeron tan poco a la huella de carbono del mundo que, obviamente, el acuerdo hecho entre el Norte y el Sur global no está funcionando”. Las palabras de Rehman se hicieron eco de un creciente coro de voces sureñas que piden reparaciones climáticas y alivio de la deuda para abordar las pérdidas y daños causados por el cambio climático (véase el Observador de Invierno de 2021). Sin embargo, las condiciones asociadas con el recientemente reiniciado Servicio Ampliado del FMI (SAF) de Pakistán (véase el Observador de Verano de 2022, el de Primavera de 2022 y el de Invierno de 2021) – la junta ejecutiva del FMI aprobó un desembolso de USD 1.100 millones en septiembre, como parte de los esfuerzos del país para evitar un incumplimiento de la deuda soberana – muestra el aprieto macroeconómico en el que se encuentran muchas economías de ingreso bajo y medio. El minipresupuesto aprobado como parte del reiniciado SAF requiere aumentos generalizados de impuestos, la eliminación de los subsidios al combustible para el consumidor y reformas del sector eléctrico, al tiempo que establece límites rígidos al gasto público, en línea con las prescripciones generales de austeridad del FMI (véase el Observador de Otoño de 2020). Aunque el gobierno de Pakistán giró 180 grados los planes previamente anunciados para eliminar las exenciones fiscales sobre los componentes de energía solar importados (véase el Observador de Primavera de 2022), se eliminaron otras exenciones fiscales para la tecnología verde del presupuesto respaldado por el FMI de Pakistán, lo que genera dudas sobre los compromisos del FMI de alinear sus operaciones de préstamo con los objetivos climáticos nacionales (véase el Observador de Otoño de 2021). Financiamiento libre de deuda para enfrentar la emergencia climática y las crisis interrelacionadas Pakistán se enfrenta a una difícil situación mientras el FMI se prepara para lanzar su nuevo Fondo Fiduciario para la Resiliencia y la Sostenibilidad (FFRS) en las Reuniones Anuales de 2022 (véase el Observador de Primavera de 2022). El fondo fiduciario hará uso de los Derechos Especiales de Giro (DEG) “recanalizados” del FMI, que serán prestados al Fideicomiso por los Estados miembros del FMI que tengan reservas excedentes de DEG. La Directora Gerente del FMI, Kristalina Georgieva, elogió el FFRS como el tercer pilar de los préstamos del FMI, que “ayudará a construir resiliencia frente a riesgos a largo plazo para la estabilidad de la balanza de pagos”, incluidos los relacionados con el cambio climático, tras su establecimiento en abril. Sin embargo, los requisitos de elegibilidad del fondo fiduciario, que requieren que los países cuenten con otro programa de préstamos del FMI, generan dudas sobre cómo el FMI promoverá la resiliencia a los choques climáticos al tiempo que insiste en límites rígidos al gasto público. El FFRS también proporcionará financiamiento a través de préstamos, aunque altamente concesionales con largos períodos de gracia, en lugar de subvenciones. Una solución alternativa, que no aumentaría aún más la deuda de los países, sería una nueva emisión de DEG. La investigación publicada en abril por el grupo de expertos estadounidense CEPR muestra que la emisión en 2021 de USD 650.000 millones en DEG (véase el Observador de Otoño de 2021) fue ampliamente utilizada por al menos 105 miembros del FMI para ayudar a amortiguar el golpe de la pandemia inicial, incluidos USD 80.400 millones en DEG utilizados con fines fiscales por al menos 69 países. Una carta de la sociedad civil al directorio del FMI enviada a principios de octubre pidió una “nueva emisión general de al menos USD 650.000 millones en DEG libres de deuda”, señalando: “La gran mayoría de los países del mundo están luchando en medio de múltiples crisis históricas, superpuestas y que, en general, empeoran”. bit.ly/PakistanClimate ===================================================================== RENDICIÓN DE CUENTAS/noticias ¿Qué son las Reuniones Anuales del Banco Mundial y el FMI? El último Al interior de las instituciones del BWP analiza las Reuniones Anuales del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, uno de los dos eventos anuales oficiales que reúnen a gobernadores, funcionarios, sociedad civil, académicos y periodistas para discutir los principales acontecimientos económicos y la gobernanza mundial. Este artículo ofrece una visión del Foro de Políticas Relativas a la Sociedad Civil, una oportunidad crucial para que la sociedad civil se involucre con el Banco y el Fondo, pero no sin críticas significativas relacionadas con la accesibilidad y los espacios limitados para los eventos de panel. bit.ly/BWIsAnnuals[IA2] ===================================================================== FINANZAS/análisis Análisis de la sostenibilidad de la deuda del FMI en tiempos de crisis agravantes: aún inadecuado para el propósito RESUMEN - El FMI pone en práctica un nuevo marco de análisis de la sostenibilidad de la deuda, aunque se mantiene la confidencialidad de la metodología - Una historia de evaluaciones excesivamente optimistas del FMI genera dudas sobre si los últimos cambios marcarán la diferencia. - El agravamiento de las crisis económicas, climáticas, sanitarias y de seguridad alimentaria exige una renegociación integral de la deuda a gran escala En julio las protestas masivas sacudieron Sri Lanka, a medida que el endeudado país se hundía más profundamente en la crisis. Dos meses después, el FMI anunció un paquete de USD 2.900 millones para Sri Lanka y, poco después otro préstamo de USD 1.300 millones a Zambia, que había incumplido sus deudas en 2020. Este último llega con duras condiciones: Según el acuerdo de préstamo, los zambianos tendrán que asumir “una consolidación fiscal grande, anticipada y sostenida”. Pero es posible que pronto se necesiten más intervenciones del Fondo. Sobre la base de las últimas cifras del FMI del 29 de agosto, ocho países de ingreso bajo ya se encuentran en dificultades de endeudamiento y 29 en alto riesgo. Mientras tanto, el desastre climático de Pakistán amenaza con desmoronar su reciente reinicio de préstamos del FMI (véase el Observador de Otoño de 2022). En este contexto, el 8 de agosto el FMI publicó una nota de orientación del personal técnico para poner en práctica su nuevo Marco de Sostenibilidad de la Deuda y del Riesgo Soberano para las economías avanzadas y de mercados emergentes, un proceso que es clave para determinar si la deuda de los países es “sostenible” a medida que empeoran las condiciones de la economía mundial (véase el Observador de Primavera de 2021). Con el aumento de la inflación y las tasas de interés que agravan las crisis económica, climática, de salud, alimentaria y de combustibles, es más urgente que nunca el establecimiento del largamente exigido mecanismo integral multilateral de renegociación de la deuda soberana. Sin embargo, con la creciente complejidad del panorama de los acreedores, la arquitectura de la deuda soberana internacional sigue siendo una mezcla de intentos inadecuados e insuficientes, incluida la Iniciativa de Suspensión del Servicio de la Deuda (ISSD) ya expirada y el Marco Común del G20, apenas utilizado (véase el Observador de Verano de 2022 y el de Primavera de 2022). Si bien es posible que las soluciones multilaterales integrales no sean políticamente viables hoy, se necesitan medidas decisivas para evitar un dominó de incumplimientos. Sin embargo, el optimismo infundado del FMI sobre la capacidad de los países para pagar las deudas, junto con los objetivos poco realistas de consolidación fiscal y la resistencia de los grandes acreedores privados y multilaterales a los recortes de la deuda, hizo que la reestructuración de la deuda se quedara corta. La determinación de la crisis de liquidez frente a la solvencia es altamente política Si bien el FMI ha publicado su marco general para el análisis de la sostenibilidad de la deuda (DSA, por su sigla en inglés), su metodología precisa sigue siendo “estrictamente confidencial”, con el argumento de que es “sensible para el mercado” y la no divulgación “evita reacciones disruptivas ... sobre todo si se necesita una decisión". Esta continua falta de transparencia es problemática, ya que el marco del DSA está “legal y macroeconómicamente sesgado hacia ... la subestimación de los problemas de insolvencia soberana", según la Dra. Karina Patricio de la Universidad de Leeds (véase el At Issue de Otoño de 2022), lo que resulta en un “patrón persistente ... que sustenta la tendencia generalizada de austeridad post-pandemia en el Sur Global”. Este sesgo ha creado una historia de “heróico” exceso de optimismo autoadmitido, que “puede implicar fingir que los países enfrentan iliquidez y no insolvencia, lo que permite a los acreedores evitar pérdidas iniciales significativas y disimular alegremente que la deuda simplemente se puede renovar y extender”, escribió el ex representante del FMI de Estados Unidos Mark Sobel en el Financial Times en agosto. Como resultado, se ha pagado repetidamente a los prestamistas del sector privado con fondos públicos respaldados por el FMI, mientras que la población local soporta la carga de la austeridad resultante y la profundización de la desigualdad (véase el Dispatch de Primavera de 2022 y el Observador de Otoño de 2020). Tal como ha señalado el propio FMI, estas dinámicas contribuyen al malestar social. La investigación realizada por el Global Development Policy Center de la Universidad de Boston también ha demostrado que el DSA está lejos de ser políticamente neutral: Los países prestatarios con alta inversión extranjera directa de prestamistas privados de Europa occidental enfrentan condiciones de austeridad más duras, mientras que aquellos cuyo comercio y diplomacia se alinean con Europa se vuelven más ligeros. Además, la falta de una reestructuración temprana adecuada extiende una crisis de deuda, lo que lleva a un sufrimiento prolongado y al fracaso frecuente de los programas posteriores del FMI, tal como lo demuestran la revisión de 2018 del FMI y un informe de 2022 de la organización de la sociedad civil (OSC ) Erlassjahr, con sede en Alemania. Si bien el anuncio de Zambia pidió una reestructuración de la deuda a gran escala, no está claro cuánto se cancelará o simplemente se reprogramará por diez años, tal omo lo destacó en Twitter Tim Jones, de la CSO británica Debt Justice. Un DSA efectivo necesita transparencia y un enfoque de desarrollo La falta de transparencia de la deuda soberana es un obstáculo importante para evaluaciones más realistas, algo que han subrayado los principales economistas del FMI y el Banco Mundial. Los argumentos para no divulgar su análisis parecen entonces engañosos, especialmente dado el importante poder de señalización de la evaluación de la sostenibilidad de la deuda del FMI como “prestamista de última instancia”. Hacer públicos sus criterios y evaluaciones más conservadoras aumentaría la legitimidad y mejoraría la rendición de cuentas. También podría permitir al FMI hacer una afirmación creíble de que no rescatará a un país sin una reestructuración seria de la deuda, incluso por parte de acreedores privados, evitando así la actual expectativa de que el alivio de la deuda oficial facilitado por el FMI eventualmente permitirá el pago de la deuda privada, algo que más de 100 expertos denunciaron en septiembre. Un DSA adecuado para el contexto mundial actual requiere “una visión de la sostenibilidad de la deuda que sea propicia para las estrategias de desarrollo a largo plazo y se base en políticas macroeconómicas consistentes y la sostenibilidad de la balanza de pagos a largo plazo, en lugar de hacerlo en objetivos de servicio de la deuda a corto plazo”, escribe Patricio. De lo contrario, existe un riesgo significativo de que muchos países de ingreso bajo y vulnerables al clima permanezcan atrapados en una espiral de deuda, austeridad y rescates de los que es poco probable que escapen (véase el Observador de Otoño de 2022), mientras que las perspectivas de recuperar el espacio fiscal necesario para lograr el desarrollo sostenible, el respeto de los derechos humanos y la respuesta al cambio climático se desvanecen efectivamente en la distancia. bit.ly/IMFDebtAnalysis ===================================================================== MEDIO AMBIENTE/análisis El hecho de que el Banco Mundial no revele detalles de la contabilidad del financiamiento climático abre al escrutinio su afirmación de que es el principal financiador verde Análisis externo de Jason Farr, James Morrisey y Christian Donaldson, Oxfam RESUMEN -Un estudio de Oxfam recientemente publicado revela que las afirmaciones del Banco sobre financiamiento para el clima para el año fiscal 2020 podrían tener un error de hasta un 40%, es decir, USD 7 mil millones, en función de la falta de divulgación pública - La divulgación de las evaluaciones de financiamiento para el clima del Banco que permita una verificación independiente es necesaria para tener confianza en las cifras reportadas El Banco Mundial es actualmente el mayor proveedor multilateral de financiamiento para el clima. Sin embargo, la calidad de sus informes de financiamiento para el clima es lamentablemente pobre. Un estudio recientemente publicado por Oxfam constató que las declaraciones del Banco sobre financiamiento para el clima para el año fiscal (FY) 202 0, por un total de USD 17.200 millones, podrían tener un error de hasta un 40%, es decir USD 7 mil millones, en función de la falta de divulgación pública sobre su contabilidad a nivel de proyecto. El estudio abarcó la Asociación Internacional de Fomento (AIF), el brazo del Banco en los países de ingreso bajo, y el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF), el brazo de préstamos no concesionales del Banco. Esto pone en tela de juicio las afirmaciones del Banco de que ha cumplido sus objetivos de financiamiento para el clima, en cuanto a que el 28% de su cartera constituya financiamiento para el clima en el año fiscal 2020, aumentando a una media del 35% para el año fiscal 2021-2025 (véase el Observador de Verano de 2021). El financiamiento para el clima es esencial para garantizar que los países y las poblaciones menos responsables del cambio climático puedan adaptarse a sus impactos y hacer la transición de sus economías sin comprometer la lucha contra la pobreza, pero la situación es grave. Los niveles actualmente prometidos de financiamiento para el clima (los países “desarrollados” se comprometieron en 2009 a movilizar USD 100 mil millones al año en financiamiento para el clima para 2020) son inadecuados y no se cumplen (véase el Observador de Invierno de 2021). Además, según los datos más recientes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, el 64% del financiamiento para el clima en 202 0 se entregó a través de instrumentos de deuda (en lugar de subvenciones) que deben pagarse. En un sistema que está fallando tanto, y con el financiamiento climático siendo un recurso tan escaso, es esencial la transparencia sobre qué financiamiento se entrega y para qué se utiliza. Esto se vuelve más importante debido a la carga de la deuda que los países de ingreso bajo y medio están asumiendo para acceder a un limitado financiamiento para el clima. El Banco, junto con otros bancos multilaterales de desarrollo (BMD), determina lo que cuenta como financiamiento para el clima de acuerdo con una metodología conjunta acordada para los BMD, que proporciona orientación para evaluar el financiamiento para el clima en una variedad de circunstancias e instrumentos. Sin embargo, el nivel de transparencia en su aplicación es totalmente inadecuado. La falta de divulgación hace imposible la auditoría pública del financiamiento para el clima del Banco Mundial El nuevo estudio de Oxfam buscó replicar las cifras reportadas por el Banco aplicando la metodología conjunta de los BMD a una muestra aleatoria de 78 de sus proyectos para el año fiscal 2020 etiquetados como relacionados con el clima. Cuando la información proporcionada por el Banco era inadecuada para permitir la aplicación de la metodología conjunta, Oxfam hizo un conjunto sistemático de suposiciones. El uso de estos supuestos hizo que la estimación de Oxfam del financiamiento para el clima del Banco divergiera significativamente de las cifras informadas. Los resultados de la muestra se extrapolaron para emitir juicios sobre la calidad de los informes para toda la cartera del Banco. En promedio, las estimaciones de Oxfam diferían de las cifras informadas por el Banco en un 35%, con un intervalo de confianza del 5%. Esto significa que el Banco podría estar sobreinformando o subinformando su financiamiento para el clima hasta en un 40%, es decir, USD 7 mil millones, dado que el total de préstamos relacionados con el financiamiento para el clima (AIF y BIRF) fue de USD 17.200 millones para el año. En el peor de los casos, esto significaría que el Banco no ha cumplido con sus afirmaciones de que proporcionó el 28% de su financiamiento como financiamiento para el clima en el año fiscal 2020, con sólo alrededor del 19% de su cartera relacionada con el clima. Esta falta de transparencia debería ser preocupante para las partes interesadas, especialmente para aquellos en países y comunidades que necesitan este financiamiento para el clima, pero también para los accionistas ricos del Banco. En ausencia de esta información, es esencialmente imposible para el público hacer responsable al Banco y a los países receptores sobre el uso de estos fondos. Una mayor transparencia ayudaría a proteger contra el lavado verde, la sobreinformación y la falta de inversión en mitigación y adaptación. El Banco es particularmente importante entre los proveedores de financiamiento para el clima, ya que sus prácticas a menudo establecen estándares para otras instituciones. El Banco debe colocar la vara alta para otros financiadores para el clima, mostrando claramente cómo calcula y planea entregar financiamiento para el clima y midiendo si sus esfuerzos están teniendo impactos positivos en los objetivos de adaptación y mitigación. Hay varias acciones que el Banco debería tomar para mejorar sus informes de financiamiento para el clima. Debe divulgar sus evaluaciones detalladas del financiamiento para el clima por proyectos individuales, así como las pruebas y justificaciones en apoyo de sus cálculos para permitir una verificación independiente. También debe estandarizar la forma en que informa sobre el financiamiento para el clima en los proyectos proporcionando evaluaciones para todos los proyectos de manera consistente (la práctica actual parece variar según el proyecto). Toda esta información debe ser capturada en una base de datos pública de financiamiento para el clima del Banco Mundial. Al tomar estas importantes medidas y otras descritas en el informe, el Banco proporcionaría evidencia para respaldar sus afirmaciones y establecería un estándar mucho más alto para todos los informes de financiamiento para el clima. bit.ly/OxfamClimate ===================================================================== RENDICIÓN DE CUENTAS/noticias Los mecanismos de rendición de cuentas del Banco Mundial todavía tienen un largo camino que recorrer RESUMEN - 57 OSC presentan comentarios al proyecto de procedimientos operativos para el Mecanismo de Rendición de Cuentas y el Panel de Inspección - Las OSC destacan las preocupaciones sobre los mecanismos propuestos, incluida la falta de claridad sobre la estructura En respuesta al período de comentarios del Banco Mundial para el Proyecto de procedimientos operativos para el Mecanismo de Rendición de Cuentas y el Panel de Inspección tras un proceso de reforma de cinco años, en septiembre un grupo de 57 organizaciones de la sociedad civil (OSC) y particulares presentaron recomendaciones para mejorar el proyecto de procedimientos operativos. En septiembre de 2020, el directorio ejecutivo del Banco Mundial anunció una serie de cambios en el sistema de rendición de cuentas de la institución (véase el Observador de Otoño de 2021). Estos incluyeron la creación de un nuevo Mecanismo de Rendición de Cuentas (AM, por sus sigla en inglés) que albergaría el Panel de Inspección (PI) existente, el mecanismo independiente de rendición de cuentas para préstamos públicos del Banco Mundial, y un Servicio de Resolución de Disputas (DRS, por sus sigla en inglés) (véase el Observador de Primavera de 2020). Si bien la sociedad civil acogió con satisfacción el establecimiento del DRS, también expresó su preocupación ante el riesgo de que el AM socave la independencia de la PI y la evidente falta de un mecanismo de reparación para abordar los daños a las comunidades afectadas (véase el Observador de Verano de 2022). El Banco Mundial está rezagado con respecto a otros BMD, y pasa por alto aspectos críticos de la supervisión y la reparación eficaces Las preocupaciones de las OSC sobre estos mecanismos datan de las etapas de diseño del AM. En los comentarios sobre el proceso de consulta se destacó que el proyecto de procedimientos incluye “múltiples disposiciones que son incompatibles con la práctica estándar de otros mecanismos de rendición de cuentas [de los bancos multilaterales de desarrollo] y están muy lejos de ella”, incluida la necesidad de que la Junta apruebe tanto una decisión de investigar como de acceder al mecanismo de solución de controversias. En la comunicación se hacía hincapié en la necesidad de permitir que los casos en que no se resuelvan todas las cuestiones puedan ser objeto de una investigación sobre el cumplimiento por parte del PI, lo que estaría en consonancia con los procedimientos estándar de otros AM, como el defensor del pueblo de la Corporación Financiera Internacional (CFI), el brazo del sector privado del Banco. Como parte de los comentarios, las OSC también instaron al Banco Mundial a proporcionar al DRS un mandato de monitoreo explícito, señalando que esto es “crítico para ... la eficacia de una función de resolución de disputas en sí misma”. Algunas de las muchas otras cuestiones problemáticas destacadas fueron: La incapacidad del AM y el PI para recomendar la suspensión de proyectos cuando, durante un proceso de resolución o investigación de disputas, tengan conocimiento de daños inminentes o irreversibles y la falta de principios rectores o de una descripción de las funciones del AM y el PI para facilitar la reparación. Al comentar sobre el proceso, Shankar Limbu, de la OSC nepalesa LAHURNIP, señaló: “Los proyectos del Banco Mundial no reconocen el derecho internacional y las normas de derechos humanos que garantizan los derechos de los pueblos indígenas en los ciclos de proyectos, incluida la sanción del préstamo y la subvención ... Esto debe rectificarse mediante el reconocimiento de los derechos colectivos e individuales de los pueblos indígenas consagrados en estas normas, que deben ser la base fundamental del Banco, el PI, el DRS y otros mecanismos asociados, cuando el Banco Mundial considere invertir en las tierras, territorios y recursos naturales de los pueblos indígenas”. bit.ly/WorldBankIAM ===================================================================== CONDICIONALIDAD/noticias Los nigerianos se preparan para facturas más altas mientras el Banco presiona para eliminar los ‘ineficientes’ subsidios a la energía El presidente del Banco Mundial, David Malpass, ha expresado un renovado apoyo a las reformas del sector energético que eliminarán los subsidios al combustible y aumentarán los costos de la energía para la mayoría de los nigerianos, como parte del Plan de Transición Energética de Nigeria. En una lectura de una reunión de septiembre entre Malpass y el vicepresidente nigeriano Yemi Osinbajo, Malpass expresó su “disposición” a apoyar las reformas. Según el medio de comunicación Pulse, el gobierno nigeriano planea poner fin a los subsidios para junio de 2023. El Banco ha estado impulsando reformas en el sector energético que eliminen los “ineficientes” subsidios al combustible, a pesar de que los propios economistas del Banco reconocen que “el aumento de los precios continúa empujando a millones de nigerianos a la pobreza”. Este renovado apoyo a la liberalización de los precios de la energía probablemente enfrentará las serias preocupaciones de la sociedad civil, que anteriormente denunció reformas más amplias basadas en el mercado respaldadas por el Banco (véase el Observador de Otoño de 202 1). El gobierno federal de Nigeria suspendió la eliminación de los subsidios a principios de este año tras las amenazas de protesta de grupos como el Congreso Laboral de Nigeria. bit.ly/NigeriaSubsidies ==================================================================== The Observer está disponible en pdf, en la web y por correo electrónico. Observer www.brettonwoodsproject.org/observer/ Castellano www.brettonwoodsproject.org/es/observador Subscripciones www.brettonwoodsproject.org/subs El Bretton Woods Project es un proyecto de ActionAid-hosted, UK registered charity no. 274467, England and Wales charity no. 274467, Scottish charity no. SC045476. Esta publicación está respaldada por una red de ONG del Reino Unido, la c.S. Mott Foundation, la William and Flora Hewlett Foundation y el The Rockefeller Brothers Fund. No se necesita permiso para su reproducción ISSN 2053-7522 Diseño: Base Eleven